ESCÁNDALO

Impactante: Pedro Troglio denunció una estafa millonaria y la Justicia ya investiga

El entrenador de Banfield, Pedro Troglio, y su esposa denunciaron una estafa de más de 150 mil dólares. Los detalles.

Impactante: Pedro Troglio denunció una estafa millonaria y la Justicia ya investiga

Pedro Troglio atraviesa un conflicto que excede por completo al fútbol. El actual entrenador de Banfield, junto a su esposa Alejandra Alonso, presentó una denuncia penal por presunta estafa y administración fraudulenta contra los responsables de ABES Desarrolladora de Negocios SRL, una firma dedicada a fideicomisos inmobiliarios que, según la acusación, nunca concluyó las obras prometidas.

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La presentación judicial sostiene que la pareja fue engañada para invertir sus ahorros en proyectos “en pozo” que ofrecían plazos de entrega cercanos, avances de obra que no se correspondían con la realidad y el pago de una renta mensual garantizada. Según el escrito, ninguno de esos compromisos fue cumplido y el perjuicio económico total ronda los 200.000 dólares.

A quiénes señala la denuncia presentada por Troglio

La denuncia identifica como principales responsables a Diego Lacki, señalado como la cara visible de la empresa; Macarena Núñez, socia gerente; y Juan Ignacio Eulloque, apoderado de la firma. De acuerdo con el relato, los acusados habrían promovido inversiones inmobiliarias aun cuando las obras no estaban en condiciones de avanzar ni de concluirse.

Según la presentación, el accionar no se habría limitado a un caso aislado. El esquema denunciado habría afectado a más de 150 personas, que se encontrarían en una situación similar, con fondos comprometidos en fideicomisos paralizados y sin información clara sobre el destino del dinero.

Cómo fue la primera inversión que terminó en conflicto

El primer episodio denunciado ocurrió en marzo de 2024. En esa oportunidad, Alejandra Alonso ingresó al fideicomiso inmobiliario “ABES Dezzeo”, ubicado en la ciudad de La Plata, por un departamento valuado en más de 64.000 dólares. Al momento de la inversión, la obra se encontraba parcialmente construida y se prometía su finalización en 2025.

Además, el contrato incluía el pago de una renta mensual mientras durara la construcción. Sin embargo, según la denuncia, el avance fue mínimo, los pagos comenzaron a interrumpirse y con el paso de los meses la obra quedó completamente paralizada. La pareja también sostiene que nunca se rindieron cuentas sobre el uso de los fondos ni se informó quiénes eran los otros inversores del fideicomiso.

¿Por qué la segunda operación es considerada aún más grave?

La segunda inversión se realizó en el fideicomiso “ABES Lucero” y, según Troglio y su esposa, presenta características todavía más comprometedoras. En este caso, el monto comprometido fue cercano a los 94.000 dólares por otro departamento.

De acuerdo con el escrito, Lacki habría exhibido imágenes y supuestos avances de obra que luego se comprobaron como falsos y habría presionado para cerrar la operación con rapidez, aprovechando que Troglio se encontraba en el exterior por su trabajo como entrenador.

Uno de los puntos centrales de la denuncia es la modalidad de pago. Gran parte del dinero, sostienen, fue transferido a cuentas en el exterior vinculadas a Lacki y no a cuentas propias de los fideicomisos, lo que refuerza la sospecha de que los fondos no fueron destinados a las obras, sino apropiados de manera personal. Poco después de concretarse la inversión, la obra también se detuvo y la renta prometida dejó de abonarse.

Qué sostiene la denuncia sobre el funcionamiento de la empresa

La presentación judicial afirma que los responsables de ABES continuaron captando inversores aun cuando sabían que las obras no podían concluirse y que la empresa atravesaba una situación cercana a la cesación de pagos. También se menciona la existencia de sociedades y cuentas offshore, un entramado que habría dificultado el seguimiento del dinero y la eventual recuperación de los fondos.

¿Qué pidió Troglio ante la Justicia?

Ante este escenario, Pedro Troglio solicitó una serie de medidas concretas: allanamientos en oficinas y domicilios, secuestro de documentación y dispositivos electrónicos, peritajes contables y técnicos sobre el estado real de las obras, la inhibición general de bienes y la prohibición de salida del país para los denunciados.

La causa quedó en manos de la Fiscalía, que ahora deberá determinar si existió una maniobra fraudulenta y establecer cuál fue el destino final del dinero invertido por el entrenador de Banfield, su esposa y el resto de los damnificados. Mientras tanto, el caso promete tener derivaciones judiciales de alto impacto, muy lejos del ámbito deportivo donde Troglio suele ser noticia.