El combinado nacional impuso sus condiciones desde el comienzo en Kansas City, traduciendo su ambición ofensiva en una rápida ventaja en el marcador antes de cumplirse los primeros diez minutos del compromiso eliminatorio. La primera aproximación de peligro concreto sobre el área helvética se registró a los 8 minutos, cuando probó Alexis Mac Allister desde afuera del área. La acción nació luego de una buena jugada colectiva, donde el volante remató, pero su disparo se desvió en un defensor suizo y se fue al córner, marcando de forma prematura el primer llamado de atención serio para la estructura defensiva del conjunto europeo comandado por Murat Yakin.