Ante la repercusión del episodio, la FIFA difundió un comunicado a través de su cuenta oficial FIFA Media acompañado por un video con los registros del sistema Connected Ball.
Según explicó el organismo: "Antes del gol de Inglaterra, el sensor del Connected Ball no mostró ningún pico en el 'latido del balón' mientras estaba en el aire. Por lo tanto, no existe evidencia de que la pelota haya tocado el cable aéreo ni de que haya modificado su trayectoria".
La explicación estuvo respaldada por el denominado "electrocardiograma del balón", una herramienta que ya había sido utilizada durante este Mundial para revisar otras jugadas polémicas.
Qué dice el reglamento sobre una pelota que golpea la Spidercam
Las Reglas de Juego de la IFAB consideran a la cámara Spidercam como un agente externo. En términos generales, si la pelota impacta contra un agente externo durante el juego, el árbitro debe detener el partido y reanudarlo con un balón a tierra.
Sin embargo, el reglamento también contempla una excepción: si esa interferencia no afecta la posibilidad de que los defensores o el arquero jueguen el balón, el gol puede ser válido. En este caso, la acción no fue revisada por el VAR, ya que la FIFA sostuvo que los datos del balón descartaban cualquier contacto con el cable.
Las dudas en el gol de Ingalterra. (Foto: redes sociales)
Otra polémica: el VAR anuló un gol de Noruega
La controversia no terminó allí. En el segundo tiempo, Torbjørn Heggem volvió a poner en ventaja a Noruega, pero el VAR anuló el tanto tras detectar una infracción previa de Haaland durante la ejecución de un tiro de esquina, aplicando el nuevo protocolo utilizado en el Mundial 2026.
Ya en el tiempo suplementario, el árbitro sancionó un penal para Inglaterra por una supuesta falta sobre Djed Spence, aunque nuevamente intervino el VAR y dejó sin efecto la decisión al considerar que el defensor inglés había provocado deliberadamente el contacto.
Bellingham marcó el gol de la clasificación
Cuando el partido parecía encaminarse a los penales, Jude Bellingham volvió a aparecer para convertir el 2-1 definitivo y darle a Inglaterra el pase a las semifinales.
Tras el encuentro, el capitán noruego Martin Ødegaard fue muy crítico con el arbitraje. "Nos marcaron dos goles fáciles y el árbitro no nos ayudó en nada. Es frustrante, pero ha sido toda una aventura", declaró.
La prensa británica también reflejó la polémica. The Guardian calificó el episodio como el "Cablegate", mientras que The Athletic destacó que las imágenes de televisión parecían mostrar un cambio de trayectoria del balón, aunque la FIFA sostuvo que los datos del chip descartaban cualquier contacto con la Spidercam.