El órgano judicial de la FIFA puede suspender total o parcialmente la ejecución de una sanción disciplinaria. La sanción sigue existiendo; simplemente, no se cumple de inmediato.
Es decir, la expulsión mantiene su validez, pero no se cumplirá en este partido clave. La Federación Belga apeló al sentido común y a la tradición en la aplicación de las tarjetas rojas: "El artículo 66.4 del mismo Código Disciplinario de la FIFA prevé claramente que una tarjeta roja (expulsión) conlleva automáticamente una suspensión para el siguiente partido del equipo, como ha sido el caso para todas las tarjetas rojas mostradas durante esta Copa Mundial de la FIFA".
Estados Unidos es una de las grandes revelaciones de la Copa y uno de los equipos que mejor juega al fútbol. Pero la mano de Donald Trump, que llegó hasta el corazón de la FIFA -y de Infantino-, es una vergüenza inaceptable.
Te la saco por teléfono. Trump llamó a Infantino y logró que la roja a Balogun no entre en vigencia contra Bélgica. Una vergüenza. (Foto: Reuters)
Te pongo la roja, pero luego la saco
Por los 16 avos del mundial, Estados Unidos enfrentó a Bosnia Herzegovina, uno de los peores equipos del mundial. El equipo de Pochettino ganó casi sin despeinarse. Pero en un momento hubo algo clave. En el minuto minuto 64 (18 del segundo tiempo), Balogun fue a disputar una pelota con el defensor bosnio Tarik Muharemovic y terminó pisándole el tobillo. El árbitro brasileño - de los mejores del mundial - revisó la acción y lo expulsó. Pese a ello, Estados Unidos le anotó -con un jugador menos- el 2 a 0 final a Bosnia.
Pero eso es el antecedente del escándalo. Donald Trump se mete siempre donde no lo llaman y también en el mundial. Y el que llamó fue él. Al otro lado, escuchó Gianni Infantino y actuó de inmediato.
La FIFA echó mano de su polémico artículo 27 del código disciplinario. Por ese artículo, la FIFA puede hacer que una sanción se cumpla, pero con efecto diferido. Por ejemplo, mientras una sanción polémica se analiza, con descargos, la medida queda en "suspenso". Pero el caso es que esta vez, la expulsión no dejó dudas. Balogun pisa el tobillo de su rival y recibió la roja por eso. En el fútbol mundial, una roja es una suspensión inmediata para el próximo partido al menos.
Por eso Balogun, fundamental en el equipo del argentino Pochettino, no podría estar contra Bélgica. Sin embargo, el llamado de Washonton a Suiza (bah, Fantino está en Estados Unidos) dio resultado. Hizo el milagro y el delantero yanqui estará contra los diablos rojos.
Bélgica está que trina
Al equipo europeo no lo sobra nada. Juega bastante mal. sus jugadores referentes son más que veteranos y peleados entre ellos. El arquero Curtois y el volante De Bruyne. En el mundial de Qatar 2022 quedó eliminada en la fase de grupos. De Bruyne dijo que era el momento de dar un paso al costado. Cuatro años más tarde, ahí están los dos "viejitos" liderando a su selección. Ante todo este panorama, si Balogun no juega, bienvenido sea.
Le sacaron una roja contra Bosnia y este lunes no debería jugar. Pero el teléfono "rojo" de la Casa Blanca tiene un poder impresionante. En un fútbol cada vez más cuestionado hacia su dirigencia local y mundial.