Y agregó: "Es inadmisible que un hecho como el ocurrido en esta ocasión, convierta la pasión en violencia. Por lo tanto, no se tolerará ninguna actitud que transgreda la competencia deportiva y el espectáculo más lindo del mundo que pertenece a toda la familia".
La Conmebol también condenó "enérgicamente" los actos de violencia en el fútbol, aunque sin referirse directamente al incidente entre Colombia y Uruguay. "Nuestro labor parte de la convicción de que el fútbol nos conecta y nos une a través de sus valores positivos. No hay lugar para la intolerancia y la violencia dentro y fuera de la cancha", publicó la organización.
En su mensaje, la Conmebol, presidida por Alejandro Domínguez, instó a todos los involucrados a volcar su pasión en alentar a sus selecciones y tener una fiesta inolvidable en los días restantes del torneo.
Las imágenes del caos en el campo de juego muestran a Darwin Núñez, Ronald Araújo y José María Giménez, entre otros jugadores uruguayos, enfrentándose a golpes con aficionados colombianos en las gradas del Bank of America Stadium de Charlotte. Antes de esto, también hubo una trifulca entre jugadores de ambas selecciones en el centro del campo.