Sin embargo, el cambio que genera mayor expectativa está relacionado con el tiempo máximo de los Grandes Premios. A partir de 2027 se eliminará el actual límite de tres horas para completar una carrera, que contempla también las interrupciones provocadas por banderas rojas. Se mantendrá, en cambio, un máximo de dos horas de competencia efectiva.
Un cambio que puede ser muy importante. Un solo ejemplo: en el circuito nuevo de Madring, en la Fórmula 2, hubo siete banderas rojas. Y Bakú, el próximo circuito en el calendario, tiene el récord actual de interrupciones (6 en una clasificación).
La nueva normativa podría permitir que vuelvan a producirse carreras extremadamente extensas cuando las condiciones meteorológicas obliguen a detener la competencia durante períodos prolongados. El antecedente más recordado es el Gran Premio de Canadá de 2011, disputado bajo una intensa lluvia. Aquella carrera tuvo varias interrupciones y terminó después de 4 horas, 4 minutos y 39 segundos, convirtiéndose en el Gran Premio más largo de la historia de la Fórmula 1.
Desde 2027, un escenario similar podría volver a ser posible si una carrera sufre interrupciones prolongadas por lluvia u otras circunstancias, pero ya no por accidentes en pista. Y las carreras, por mayor potencia a igual cantidad de combustible, serán más cortas.