Según argumentó el máximo organismo global, la totalidad de los beneficios netos que genere esta firma serán reinvertidos en el desarrollo del fútbol mundial, al tiempo que se prevé ampliar la financiación destinada a sus 211 asociaciones miembro.
Sin embargo, desde el viejo continente cruzaron con dureza la medida. "La Copa del Mundo no puede considerarse un producto de inversión. Es uno de los mayores legados deportivos del fútbol. Ninguna parte de ella debería entregarse jamás a inversores privados. La Copa del Mundo no está en venta", sentenció la UEFA en su carta pública.
Por qué la UEFA califica la medida de Infantino como un "gobierno basado en la intimidación"
La entidad presidida por el esloveno Aleksander Ceferin calificó de "irresponsable e indefendible" que la propuesta "se haya concebido en secreto y se haya llevado al borde de su aprobación sin una consulta significativa", acusando a la conducción de la FIFA de incurrir en una falta de liderazgo y en una abdicación de sus deberes.
En el escrito, el organismo europeo advirtió que las federaciones están ante un ultimátum para aceptar la entrega irreversible de los torneos: "No se trata de una «decisión democrática», sino de un gobierno basado en la intimidación: un acto de coerción indigno". Además, alertaron que con el ingreso de accionistas privados, el calendario y los formatos de las competencias dejarán de regirse por lo que más beneficia al deporte.
Qué condiciones exige la UEFA para volver a jugar torneos de la FIFA
La postura de la confederación europea es tajante y no deja margen para la negociación si no hay marcha atrás. "Ninguna selección nacional de la UEFA participará en ninguna competición de la FIFA mientras estas propuestas sigan vigentes", advirtió el comunicado.
Para rever esta drástica decisión, la entidad exige que la iniciativa sea abandonada en su totalidad y que se entreguen garantías vinculantes de que la FIFA nunca más abrirá su gobernanza o sus torneos a la propiedad privada.
"Que nadie lo dude: la UEFA y sus federaciones nacionales se opondrán a estos planes con absoluta determinación", remarcaron, antes de concluir con una frase contundente: "La Copa Mundial de la FIFA pertenece al fútbol. Siempre será así. Y mientras Europa tenga voz, jamás estará a la venta".