Ahora bien, ¿qué tiene que pasar para que eso ocurra? Básicamente, San Marino depende del rendimiento de Rumania. El próximo miércoles, el equipo rumano deberá ganarle a Bosnia, pero al mismo tiempo evitar quedar segundo en el Grupo H. ¿Cómo se logra eso? Si los Dragones terminan fuera del top 2, liberarán un cupo para el repechaje de la Nations. Y para asegurarlo, la Selección de San Marino deberá —increíblemente— perder por un amplio margen ante Rumania en la fecha FIFA de noviembre.
Sí, aunque parezca un chiste, el peor equipo del mundo deberá ser goleado para seguir con chances mundialistas. Pero incluso si eso ocurre, aún dependerá de otros resultados. Por encima, en la lista de prioridad del playoff quedan varias selecciones: Inglaterra, Noruega, Gales, República Checa, Rumania, Suecia, Macedonia del Norte, Irlanda del Norte y Moldavia. Solo si seis de ellas terminan entre los dos primeros de sus respectivos grupos, la ventana para San Marino se abrirá.
La situación es tan improbable que roza lo surrealista. Aun así, el reglamento lo permite. La Selección que casi nunca celebra una victoria podría aspirar a la cita más grande de todas… gracias a la derrota más necesaria de su historia. En un fútbol cada vez más matemático, San Marino podría escribir una epopeya al revés: perder para ganar.