El rol de Riquelme y el respaldo del plantel
Frente a ese escenario, Juan Román Riquelme tomó la decisión de sostener a Úbeda y apostar por la continuidad. El respaldo del presidente fue acompañado por referentes del vestuario, con Paredes a la cabeza, quien ya había defendido al entrenador en noviembre, tras la victoria en el Superclásico.
En aquella oportunidad, el volante incluso lo comparó con Lionel Scaloni, una frase que no pasó desapercibida y que volvió a cobrar sentido ahora. “Porque habíamos terminado el torneo con él mucho mejor de lo que habíamos empezado y encontramos lo que nos había inculcado”, explicó el campeón del mundo, al justificar su postura.
Qué significa este respaldo pensando en el 2026
Para Paredes, la continuidad de Úbeda no es solo una cuestión de nombres, sino de proyecto. “El seguir con él es importante y que pueda estar es muy bueno para todos”, remarcó, destacando el valor de sostener una idea de trabajo en el tiempo.
El mensaje cobra mayor relevancia si se tiene en cuenta que Boca volverá a disputar la Copa Libertadores en 2026, luego de dos temporadas de ausencia. En ese contexto, la estabilidad aparece como un factor clave para encarar un calendario exigente y con mayores desafíos deportivos.
Un mensaje hacia afuera y hacia adentro
Las declaraciones del capitán funcionaron también como una señal clara hacia el exterior. En Boca buscan dejar atrás los vaivenes recientes y construir un año con mayor previsibilidad, algo que consideran fundamental para volver a ser competitivos en el plano continental.
Con la ratificación de Úbeda y el respaldo explícito de uno de los referentes del plantel, el Xeneize intenta sentar las bases de un nuevo ciclo. La confianza interna, el aval dirigencial y la palabra del capitán marcan un rumbo claro: continuidad, convicción y un 2026 que asoma como una oportunidad para recomponer expectativas.