El residente aseguró que durante el altercado fue mordido en la nariz por Mancuso, una acusación que agravó el episodio y motivó la intervención policial. Esa versión fue una de las que más impacto generó tras la difusión del video.
El descargo de Eros Mancuso tras el escándalo
Luego de que la noticia tomara estado público, Eros Mancuso, exjugador de Boca, utilizó sus redes sociales para dar su versión de los hechos y desmentir la acusación.
“En la víspera de Año Nuevo, mientras estaba en casa con mi familia y amigos, fui sorprendido por los insultos que me profirió un hombre que estaba claramente fuera de control, tanto mental como físicamente”, expresó en su comunicado.
El defensor explicó que los agravios no cesaron pese a los intentos por ignorarlos. “Su intención de sembrar el caos durante toda la noche era evidente. Los insultos se dirigían a mi honor y a mi trabajo, así como intentos de menospreciar a quienes me acompañaban”, detalló.
Cómo continuó el conflicto según la versión del jugador
Mancuso sostuvo que la situación se agravó cuando el vecino se presentó en su vivienda acompañado por otra persona. “Incluso después de que lo ignoraran, persistió. Con otro joven, llegó a mi casa, entró, derribó una de las puertas y amenazó a todos”, relató.
Según su testimonio, el conflicto derivó en una agresión física contra uno de sus invitados. “Intentamos desalojarlo, pero recurrió a la agresión física con uno de mis huéspedes, y tuvimos que llamar a la policía para contener la situación”, agregó.
Un caso que quedó en manos de la Justicia
En el cierre de su mensaje, el futbolista llevó tranquilidad sobre su estado personal y anticipó acciones legales. “Estoy bien, al igual que mi familia y amigos, y hoy presentaré una denuncia ante la policía. Gracias por sus mensajes de preocupación, y no hablaré más sobre el caso”, concluyó.
Mientras la Justicia brasileña investiga lo ocurrido, el episodio generó un fuerte impacto mediático y dejó en el centro de la escena a tres futbolistas argentinos por un hecho completamente ajeno a lo deportivo. El video, que expone una situación de extrema tensión, reavivó el debate sobre la conducta de los jugadores fuera de la cancha y el alcance de su responsabilidad pública.