El titular del tribunal diferenció las normativas vigentes al remarcar que, si bien el convenio colectivo le daba argumentos a Vélez para protestar, el artículo limita la presencia en cancha a cinco extranjeros pero no explicita la sanción, mientras que el reglamento de la Copa Argentina habilita a competir a todos aquellos inscriptos en AFA sin distinción de nacionalidad. Para argumentar la desproporción que hubiese significado eliminar al cuadro de la Ribera, recurrió a una llamativa analogía jurídica: “Es como decir: robamos una manzana y te doy cadena perpetua. La sanción sería mucho más gravosa que la infracción cometida”.
Hubo intervención de la AFA o de Claudio Tapia en la resolución a favor de Boca
Ante los durísimos reclamos públicos de Nelson Pugliese, vicepresidente de Vélez, y las especulaciones sobre supuestas presiones políticas, el dirigente que lleva más de 33 años al frente del organismo fue categórico al desvincular a la conducción de la casa madre del fútbol argentino: “Eso es una locura. El Comité Ejecutivo no tiene facultades para intervenir en esto. Ni Tapia ni nadie nos llamó para nada. Los seis miembros del Tribunal que votaron lo hicieron por unanimidad”.
Por último, al ser consultado sobre el malestar de los hinchas fortineros, el dirigente remarcó que se actuó bajo jurisprudencia nacional e internacional, priorizando la equidad del juego. “Siempre va a ser imposible conformar a todos. El derecho funciona así. Si todo fuera automático, sería simplemente apretar un botón y asignar partidos”, concluyó.