Aquella generación, encabezada por figuras como Manu Ginóbili, Luis Scola, Andrés Nocioni y Fabricio Oberto, entre otros, llevó al básquet argentino a competir de igual a igual con las grandes potencias internacionales.
Más allá de los resultados deportivos, Muratore fue reconocido por su trabajo en el armado institucional y por la creación de una estructura que permitió acompañar el crecimiento de los jugadores y del seleccionado nacional.
El primer argentino en presidir la FIBA
Su carrera alcanzó su punto más alto en 2014, cuando fue elegido presidente de la Federación Internacional de Básquetbol (FIBA). De esa manera, se convirtió en el primer argentino en ocupar el máximo cargo de la entidad que regula el básquet mundial.
Estuvo al frente del organismo hasta 2019 y, tras finalizar su mandato, fue distinguido como presidente honorario de FIBA, en reconocimiento a su trayectoria y aporte al desarrollo del deporte.
Del club tucumano a la conducción del básquet mundial
La historia de Horacio Muratore estuvo marcada por un recorrido que nació en el ámbito local y terminó en la máxima escena internacional. Desde Tucumán BB hasta la conducción de FIBA, construyó una carrera basada en la gestión deportiva y el desarrollo institucional.
Su nombre quedó asociado a una de las épocas más importantes del básquet argentino y a un proceso que transformó a la Selección nacional en una potencia mundial.