Pero el fragmento que más repercusión generó fue el que hizo referencia al llamado de River. Según explicó Salas, recién cuando apareció el interés del Millonario, desde Racing reaccionaron y le ofrecieron un nuevo contrato, pero ya era tarde. “Cuando River me llamó (y a Racing también), días antes de viajar a Paraguay, todavía no me habían mejorado el contrato. Recién ahí se dieron cuenta de que yo ‘existía’”, escribió.
En el posteo, Salas también desmintió haberle dado su palabra al club de Avellaneda para renovar y aseguró que muchas de las versiones que circularon en medios fueron impulsadas desde la propia dirigencia. “Jamás le di mi palabra a nadie, ni tampoco la mano. Eso es absolutamente falso”, afirmó.
La operación que llevó a Salas a River se concretó mediante la cláusula de rescisión, que estaba valuada en ocho millones de euros. En este contexto, su mensaje finalizó con un tono de despedida, aunque no exento de reproches:
“Decidí irme por dignidad, tras su destrato durante meses. Siempre fui de frente, pero es más fácil hacerme responsable de todo a mí, que dar la cara y admitir que se equivocaron”.
También tuvo palabras de gratitud hacia el cuerpo técnico de Gustavo Costas, sus compañeros y los trabajadores del club. “Seguramente cometí muchos errores y pido perdón, pero no fui el único responsable en esta historia”, concluyó.
Mientras tanto, River se prepara para recibir a Platense este domingo en el estadio Monumental, en lo que será el debut por el Torneo Clausura, y no se descarta que Salas tenga minutos, aunque dependerá de la decisión de Martín Demichelis y del estado físico del delantero.
La historia de Salas en Racing se cerró con un portazo, y su paso a River ya genera ruido. Por lo pronto, el jugador eligió hablar. Y lo hizo sin filtro.