El empate 1-1 entre Boca y San Lorenzo en La Bombonera dejó un clima tenso en el estadio. Tras el clásico por el Torneo Apertura, el equipo se retiró bajo silbidos y el entrenador Claudio Úbeda fue blanco de insultos por parte de algunos plateístas.
El entrenador de Boca habló en conferencia de prensa después del 1-1 en La Bombonera y explicó la decisión de realizar una única modificación en el partido, además de referirse a los insultos de los hinchas.
El empate 1-1 entre Boca y San Lorenzo en La Bombonera dejó un clima tenso en el estadio. Tras el clásico por el Torneo Apertura, el equipo se retiró bajo silbidos y el entrenador Claudio Úbeda fue blanco de insultos por parte de algunos plateístas.
(FotoBaires)
Luego del encuentro, el técnico habló en conferencia de prensa y se refirió tanto al desarrollo del partido como a las críticas recibidas desde las tribunas. Además, explicó el motivo por el cual realizó una única modificación durante el encuentro, una decisión que generó cuestionamientos entre los hinchas.
Una de las principales críticas que surgieron tras el partido estuvo relacionada con la escasa cantidad de variantes que utilizó el entrenador durante el juego.
Úbeda explicó que optó por mantener la formación porque entendía que el equipo estaba respondiendo bien dentro del campo. “Creía que el equipo estaba jugando bien, sosteniendo el ritmo de juego de San Lorenzo y seguíamos generando situaciones en el arco rival. Cuando uno entiende que los once que están en campo lo están haciendo bien y lo están sosteniendo, por ese motivo no decidí hacer un cambio”, señaló.
La única modificación llegó en los minutos finales del partido, cuando el técnico decidió reemplazar a Adam Bareiro para que ingresara Iker Zufiaurre.
Según explicó, la decisión estuvo vinculada al desgaste físico del delantero paraguayo. “Vi que estaba cansado, bastante cansado Adam, y por eso decidí hacer ese cambio”, detalló el entrenador.
Además de referirse a lo ocurrido dentro del campo, Úbeda también habló sobre la reacción de los hinchas tras el empate en casa. El entrenador reconoció la disconformidad de los fanáticos y aseguró que el equipo tiene autocrítica.
“Lógico, lo primero que hacemos es tener autocrítica porque el hincha no se va conforme. El hincha necesita que el equipo gane, no solamente que juegue bien sino que también gane, eso es lo que nos está faltando: esa puntada final que nos dé la tranquilidad de ganar el partido”, expresó.
El técnico también remarcó que entiende la exigencia que implica dirigir a Boca y que el objetivo es revertir la imagen del equipo frente al público.
“Yo sé la exigencia que impone el hincha de Boca permanentemente. Lo tengo súper claro y lo primero que queremos es revertir esa opinión que el hincha de Boca tiene sobre nosotros. Eso se hace trabajando, insistiendo, queriendo ganar”, afirmó.
En ese sentido, el entrenador sostuvo que el equipo mostró una evolución en el rendimiento en las últimas semanas, aunque reconoció que todavía falta traducir esa mejora en resultados.
Según explicó, el plantel había mostrado señales de crecimiento desde el partido de Copa Argentina disputado en Salta. Sin embargo, el desafío ahora será sostener ese progreso y reflejarlo también en el marcador, algo que en el clásico frente a San Lorenzo no logró concretarse.