La caída más fuerte había sucedido en octubre, cuando la pérdida del poder de compra fue del 11%. Si bien los meses siguientes hubo una mejora, la misma no superó los 2 puntos porcentuales.
"Las tasas de variación se estabilizaron, o sea, no hay una aceleración importante de la caída del poder adquisitivo del salario", sostuvo Bernardo Díaz de Astarloa, subsecretario de Planeamiento y Desarrollo Productivo durante la rueda de prensa en la que se presentaron los datos.
De hecho, el bono que se pagó en enero tampoco logró recomponer esta situación y desde el Ministerio de Producción esperan con ansías que se cierren las primeras paritarias para recomponer el salario.
"Enero y febrero son meses en los que no hay renegociaciones salariales, por eso esperamos que comiencen a suceder y que eso afecte la dinámica del salario real", dijo Astarloa.
En febrero se perdieron 10.400 puestos de trabajo, lo que significó una destrucción del 0,1% del total de trabajadores registrados. Esto surge de mirar la serie desestacionalizada, que elimina las variaciones que puedan causar eventos específicos relacionados a la temporalidad de cada mes.
Así, el número de trabajadores registrados (o sea, que están en blanco) llegó a 12.088.100, nivel similar al de dos años atrás, en febrero de 2017.