El gobierno inicia el 1° de julio una nueva etapa de la cuarentena que comenzó en marzo. Esta etapa que representa un endurecimiento con relación a lo que ocurre en el AMBA, tiene estas características y objetivos.
El gobierno inicia el 1° de julio una nueva etapa de la cuarentena que comenzó en marzo. Esta etapa que representa un endurecimiento con relación a lo que ocurre en el AMBA, tiene estas características y objetivos.
Estas medidas de ayuda son importantes para evitar que por la crisis económica, finalmente, la cuarentena no se cumpla.
En la Ciudad y en el Gran Buenos Aires, los casos de contagios se van multiplicando y causan preocupación en las autoridades.
En poco más de un mes se duplicó la ocupación de camas en terapia intensiva. En el AMBA está al nivel del 55%.
Esto plantea que en el ámbito metropolitano, según lo que ocurra en esta nueva etapa, tal vez se mantengan las restricciones durante el resto de julio y agosto.
Por eso es importante saber qué se plantea en términos de política económica para que no haya mayores consecuencias de comercios y Pymes cerrando para siempre y aumento de despidos.
Unos 70.000 comercios no esenciales, que habían podido volver a trabajar, deberán cerrar nuevamente. Ante este panorama, FECOBA advierte que solo en la Capital, 27.000 negocios no van a poder reabrir sus puertas.
Hasta aquí todos los planes de ayuda estuvieron pensados para una cuarentena corta. Muchos, además se demoraron en concretarse. Entonces, está claro que si la cuarentena se prolonga y se endurece, esos instrumentos ya no son suficientes.
Para lo que viene, no pueden ser los mismos.