Pero esta situación también despertó la indignación de las compañías petroleras que operan en el lugar. “Dada la imposibilidad de acceder a nuestras áreas de Fortin de Piedra y Los Bastos con personal de relevo de operación y mantenimiento, y con insumos, no se puede fracturar ni perforar. Tecpetrol tiene hoy tres equipos de perforación y uno de fractura parados dado que no puede ingresar la arena para el set de fractura ni tampoco ingresa el gasoil para los equipos de perforación, entre otros insumos”, explicaron a este medio en Tecpetrol.
Sumado a esto, el bloqueo también generará un fuerte impacto en los planes del Gobierno. La suspensión de actividades perjudica el funcionamiento del Plan Gas, que se vería retrasado en la perforación de nuevos pozos, enganche y construcción de la infraestructura de superficie. “La pérdida se puede estimar en 1 millón de metros cúbicos día de gas”, explicaron en el sector.
En la secretaría de Energía, que comanda Darío Martínez, mantienen un fuerte hermetismo. “Nada para decir”, insisten. Sin embargo, según pudo reconstruir este medio, la preocupación sobre el avance del conflicto está latente. La inquietud no es casual, ya que, si el conflicto continúa, el Gobierno tendrá problemas para cumplir con la ejecución del plan de producción gasífera en los meses previos al invierno.
“Hay un plan que habilita a las empresas a producir en mayor cantidad y evitar la importación de barcos de gas, que cuesta una cantidad de millones. Estábamos en plena puesta en marcha y eso se ha retrasado. No sé si se podrá retomar, pero esto es un gran prejuicio para el país”, reflexionó un representante del sector mientras escuchaba las manifestaciones desde su casa en el sur del país.