Los fondos obtenidos se destinarán al pago de los Bonares 2029 y 2030 que vencen el 9 de enero. A comienzos de 2025, el cronograma oficial contempla compromisos por USD 4.200 millones, y la intención del Gobierno es cubrirlos sin recurrir a las reservas netas del Banco Central. Con la reapertura del crédito, la meta es llevar el riesgo país debajo de los 500 puntos y habilitar el regreso a los mercados internacionales.
La última vez que Argentina emitió deuda en el exterior había sido en enero de 2018, durante la gestión de Luis Caputo al frente del Ministerio de Finanzas del gobierno de Mauricio Macri. Aunque este bono está en dólares, su sujeción a ley local hace que no implique un retorno pleno al financiamiento externo.
Caputo remarcó que la operación permitirá atender parte del vencimiento del 9 de enero sin afectar las reservas. Lo recaudado cubrirá la refinanciación del capital de los AL29 y AL30, por un monto que ronda los USD 1.186 millones correspondientes al inicio de 2026.