Previo a este recorte que implementa el gobierno de Javier Milei, en el pasado, la tasa había sido reducida de un 133% a un 100% nominal anual, y luego a un 80%.
Además, el BCRA eliminó la obligación de los bancos de pagar una tasa de interés mínima por los depósitos a plazo fijo, buscando estimular la competencia entre las entidades financieras y reducir los intereses pagados por pasivos remunerados.
Estas decisiones fueron justificadas por el BCRA en factores de equilibrio monetario y cambiario, así como en la reducción de la inflación.