Al respecto, el dólar tarjeta se sitúa en alrededor de $1.320, casi un 40% más alto que el dólar financiero (aproximadamente $950) y más del 30% respecto al dólar blue ($1.000). Esto implica que aquellos que efectúen compras con tarjetas podrían estar abonando entre un 30% y un 40% más por sus adquisiciones en el extranjero.
Sin embargo, existen estrategias para reducir estos gastos. Por ejemplo, al utilizar la tarjeta y con el vencimiento del resumen en 20 días, se pueden emplear distintas estrategias, según la cotización del dólar MEP ($950,24).
Si, al llegar el vencimiento, el dólar MEP sigue siendo inferior al dólar tarjeta, es posible utilizar los dólares adquiridos en el mercado bursátil para saldar el resumen, evitando así el impuesto PAIS y las percepciones.
Por su parte, si el dólar MEP supera al dólar tarjeta, se pueden vender los dólares MEP y con los pesos obtenidos cancelar el saldo de la tarjeta de crédito, aprovechando el aumento del dólar MEP.
Tarjeta de crédito: qué tener en cuenta en los consumos
Estas alternativas están disponibles tanto para consumos con tarjeta de débito como de crédito, aunque en este último caso hay ciertos aspectos a considerar. Para quienes no deseen realizar estas operaciones, una opción es gastar en efectivo y comprar dólares MEP en Argentina.
En resumen, por cada USD 1.000 gastado, los ahorristas podrían abonar alrededor de $950.000, si adquirieron dólar MEP y pagaron desde su cuenta en dólares.
En contraposición, si los consumos se debitan desde una cuenta en pesos, podrían llegar a pagar aproximadamente $1.317.600, es decir, unos $367.600 más.