En el mediodía del lunes, la criptomoneda superaba los US$ 40.000, es decir, un incremento de más del 14%.
Además, en su publicación, Musk aclaró que “sólo vendió 10% de las tenencias para confirmar que BTC podría liquidarse fácilmente sin mover el mercado”.
La referencia alude a lo que ocurrió en mayo, cuando señaló que su compañía no aceptaría Bitcoins en la compra de automóviles debido a cuestiones ambientales de la criptomoneda. Después de ese otro tuit, BTC cayó más de 10%.
De esta manera, el empresario puso presión sobre el mercado de criptomonedas para que al menos la mitad se pueda extraer con energía limpia.
Tesla comenzó a aceptar operaciones con bitcoins para sus vehículos eléctricos a finales de marzo, pero en mayo suspendió la medida, aludiendo al alto costo ambiental del Bitcoin.
Desde comienzos de año la criptomoneda tuvo un comportamiento muy volátil: en enero cotizaba alrededor de US$ 29.400 y en abril llegó a US$ 64.899. Desde entonces alternó descensos con pequeñas recuperaciones y, seguramente, los tuit de Elon Musk impactaron en ese comportamiento.