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Mauricio Sana, CEO de Flybondi
En enero, precisó, llegará el quinto avión para volar en la Argentina. Completar la decena de aeronaves activas prevista para el período invernal demandará, según el ejecutivo, un movimiento de capital de U$S 42 millones. La flota estará conformada por 10 Boeing 737-800 NG con capacidad para 189 pasajeros.
Esas incorporaciones permitirán aumentar la oferta de vuelos con tarifas low cost y brindar mayor conectividad tanto en Argentina como en la región.
En la actualidad, Flybondi vuela a 14 destinos nacionales que ya planea ampliar, y ofrece vuelos internacionales -que retomará este mes- a Brasil (Rio de Janeiro, San Pablo y Florianópolis) y Uruguay (Punta del Este). Tienen en vista llegar a más países de la región.
Flybondi: del parate al resurgimiento
Flybondi nació en 2018 en la versión aerocomercial del Aeropuerto de El Palomar. Fue la primera low cost de la Argentina y fue símbolo de lo que en la gestión del ex presidente Mauricio Macri se denominó “la revolución de los aviones”. El 20% de sus pasajeros –según datos de la empresa- son personas que "vuelan en avión por primera vez en su vida".
En marzo de 2020, cuando el país entró en una cuarentena y parálisis económica profunda, producto de la pandemia de coronavirus, Flybondi, como el sector en general, ingresó en una una dinámica de contracción y subsistencia. Directivos y empleados redujeron sueldos, se devolvieron cuatros aviones y quedó apenas uno solo en tierra. El panorama era más que preocupante e incierto.
En diciembre de 2020 volvió a activarse la operación, pero la compañía tuvo que trasladarse de El Palomar a Ezeiza por disposición de organismos gubernamentales que rigen la actividad.
Hoy opera en Aeroparque y desde la compañía se entusiasman con este nuevo plan de expansión, alentados por el noviembre récord, que estiman les incrementará a más del 15% de cuota de mercado que tiene la compañía en la actualidad.
“Operar en Aeroparque nos dio más exposición y pudimos entrar en la cabeza de un público que no es el nuestro y que no entendía el modelo low cost”, explicó Sana.
El CEO de la compañía graficó la “deficiencia de capacidad del mercado” aerocomercial argentino: “En 2019, los vuelos de cabotaje tuvieron un récord con 16 millones de tickets vendidos. Como los pasajes son ida y vuelta estaríamos hablando de 8 millones de personas si es que ninguna repitió viaje. Es decir que podríamos estar hablando de 3 o 4 millones de argentinos que viajaron, de un total de 45 millones. ¿Y los otros 42 millones qué hacen?”.