Pocos días después del comienzo del inicio del invierno, la época del año de mayor consumo, el Gobierno reglamentó este lunes la posibilidad de que los usuarios difieran el pago de un 22% del valor de la factura residencial para los meses de verano, un período en el que cae la demanda. Como el Estado absorberá el gasto financiero de la medida mediante un subsidio (unos $ 4500 millones), no habrá costos para el consumidor.
