El FMI estima que una utilización adecuada de la inteligencia artificial podría aportar hasta 0,5 puntos porcentuales adicionales al crecimiento mundial por año, aunque Georgieva advirtió que sus beneficios podrían distribuirse de manera desigual y ampliar las diferencias entre países con amplio acceso a esa herramienta tecnológica y aquellos que no la tienen. Aunque en cada país, el aumento de la IA es visto como una amenaza directa contra los puestos de trabajo, aún, los más calificados.
La Inteligencia Artificial, una amenaza para el mundo laboral, es la advertencia de Kristalina Georgieva. (Foto: Pontia.tech)
Georgieva: La Inteligencia Artificial es una amenaza para el mundo del trabajo
La economía mundial enfrenta una combinación de riesgos que puede complicar el crecimiento y mantener las presiones inflacionarias, advirtió este miércoles la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva. El organismo puso el foco en tres factores que se potencian entre sí: el fuerte aumento de los precios de la energía por los conflictos en Medio Oriente, los niveles récord de deuda pública y el acelerado crecimiento de las inversiones vinculadas con la inteligencia artificial (IA).
Esta es la novedad y que proviene de una de las personalidades mundiales en economía. En un discurso en Singapur, previo a las reuniones anuales del FMI y el Banco Mundial, Georgieva describió una economía global sometida a dos fuerzas contrapuestas. Por un lado, un shock negativo de oferta provocado por la crisis energética y, por otro, un shock positivo de demanda generado por la inversión en inteligencia artificial, que también está alimentando la inflación y preocupa al mercado laboral.
La inteligencia artificial puede impulsar el crecimiento, pero también generar un shock
Se sumó a esa corriente de especialistas que advierten sobre la IA. Fue su tercer gran foco de preocupación. Georgieva destacó que el volumen de inversión destinado a esta tecnología podría superar, en relación con el tamaño de las economías, el registrado durante grandes procesos históricos de infraestructura como los ferrocarriles, las redes eléctricas y las telecomunicaciones.
El problema aparece si las enormes inversiones no se traducen en las ganancias y mejoras de productividad que esperan los mercados. Una decepción en los resultados de las grandes empresas tecnológicas podría convertirse, según la funcionaria, en “un shock de gran alcance” debido al elevado nivel de concentración financiera y endeudamiento del sector.
Este tema, si no se corrige, será un gran problema porque el marcado laboral está cada día más amenazada por la nueva tecnología. Y ya no se trata solo de los empleos menos calificados o repetitivos. También la IA está causando un gran impacto en trabajos calaficados, creativos o incluso programadores informáticos.
Georgieva pidió avanzar con regulaciones, capacitación laboral y medidas para reducir los riesgos vinculados con el empleo, la ciberseguridad y la estabilidad financiera. La tecnología ya se convirtió en un factor determinante para la posición de los países dentro de la economía mundial. Para el FMI, el desafío será evitar que estos tres factores -energía, deuda e inteligencia artificial- terminen amplificando las desigualdades y debilitando el crecimiento global.