La brecha, esa diferencia entre el precio del dólar en el mercado oficial y en el mercado paralelo, aumentó más de 30 puntos porcentuales desde que inició la cuarentena.
Otro factor que resalta es la incertidumbre general, dada en parte por el contexto cambiante y otro poco por la débil economía argentina.
"Hay un problema de confianza e inseguridad. Cada vez que la economía se percibe mal (default, ajustes en unas áreas, pero derroche en otras), los depósitos en dólares caen", explicó Zayat.
Tanto es así que durante abril, un mes en el que suelen aumentar los depósitos, cayeron. El 17 de abril, había U$S18.289 millones del sector privado depositados en los bancos. Un mes más tarde, esa cifra fue de U$S17.100 millones, un 6% menos.
Sin embargo, no hay razones para perder la calma: los bancos aun tienen la liquidez suficiente para evitar cualquier problema.
"Los dólares que tienen como encajes en el Banco Central alcanzan para soportar el 57% de los depósitos, y el 65% de los depósitos del sector privado. Esta proporción es alta, incluso muy alta. Y viene subiendo desde enero. Se podría decir que el sistema es bastante sólido y se supo aprender de circunstancias pasadas", concluyó Zayat.