En junio, Moody’s Local ya había mejorado las calificaciones de emisor en moneda local y extranjera de la Ciudad de Buenos Aires, al elevarlas de AA+.ar a AAA.ar. Con esa decisión, el distrito alcanzó la máxima categoría de calidad crediticia entre los emisores del mercado local.
La reacción del Gobierno porteño
Tras conocerse la decisión, el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, celebró la mejora en sus redes sociales. "Contundente!!! Después de 14 años recuperamos la calificación B1 de Moody’s y tenemos la máxima nota subsoberana de la Argentina", expresó.
El mandatario agregó que "No hay fórmulas mágicas. Orden en las cuentas de la Ciudad y un país con una macroeconomía estable. Es por acá".
Por su parte, el ministro de Hacienda y Finanzas del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Gustavo Arengo, compartió la noticia en su cuenta de la red social X y sostuvo que “esta nueva mejora pasando de B2 a B1 es el resultado del orden de las cuentas públicas y la disciplina fiscal fijadas por @jorgemacri”.
En ese marco, el funcionario aseguró que la mejora de la calificación “se enmarca en el ordenamiento macroeconómico dispuesto por el gobierno nacional, propiciando las condiciones necesarias para obtener financiamiento más accesible y así potenciar inversiones”.
La mejora se dio tras el cambio en la calificación de la deuda argentina
La decisión de Moody's sobre la Ciudad de Buenos Aires se conoció pocos días después de que la calificadora mejorara la nota de la deuda soberana de la Argentina. La agencia elevó la calificación de las obligaciones en moneda local y extranjera de Caa1 a B3 y, además, modificó la perspectiva del país de estable a positiva.
Según explicó en su informe, la revisión respondió a una menor probabilidad de incumplimiento de la deuda, al proceso de estabilización de la economía y a un fortalecimiento de los indicadores crediticios de la Argentina.
La decisión de Moody's sobre la Ciudad de Buenos Aires se conoció pocos días después de que la calificadora mejorara la nota de la deuda soberana de la Argentina. (Foto: archivo)
Moody's también señaló que el equilibrio de las cuentas públicas, la desaceleración de la inflación y el avance de las reformas económicas contribuyeron a mejorar la confianza en la política económica y a reducir la volatilidad macroeconómica.
En la misma evaluación, la calificadora elevó la nota de la deuda en moneda local de B1 a Ba3 y la correspondiente a la deuda en moneda extranjera de B2 a B1. De acuerdo con el informe, la diferencia entre ambas calificaciones responde a una mayor previsibilidad en la conducción económica y a una menor intervención del Estado en la actividad, aunque advirtió que todavía persisten riesgos de origen político y externo que continúan corrigiéndose de manera gradual.