Fue una jornada marcada por la incertidumbre y el nerviosismo. El dólar arrancó el día disparándose por encima de los $60. En algunos bancos privados el minorista se llegó a vender a $66. Finalmente cerró, según el promedio que realiza la autoridad monetaria, en $57,30 para la venta, 23 por ciento más que al cierre del viernes, en el que había finalziado en $46,55.












