“La empresa se preocupa por cada una de las economías regionales y tiene una política de adecuación del precio de la tarifa según el país donde esté presente”, destaco un alto ejecutivo local.
Respecto a las diferencias en las fechas en la que se aplicará la suba a los consumidores, señalaron que “el incremento se irá reflejando en los usuarios según el corte del período de facturación que tenga cada uno. Pero en el ciclo de marzo ya todos estarán sincronizados”.
Y de cara al resto del año, el vocero confirmó a A24.com que “por el momento, no está en la mira ni pensado otra suba por la membresía”.
¿Por qué el Gobierno no regula su precio?
Cabe aclarar que “al ser una compañía multinacional que no opera en el país, sino a escala mundial, tiene una tarifa plana en dólares. Por ende, el Gobierno no regula su precio como sí ocurre con las empresas de comunicaciones, a quienes les cedió la explotación del servicio público”, explica el analista económico y director de la consultora Focus Market, Damián Di Pace.
A diferencia de otros países de la región, en la Argentina, los servicios de streaming extranjeros, como es el caso de Netflix, cuentan con una carga impositiva de mucho impacto en la tarifa neta: 65,2%, para usuarios de la Ciudad de Buenos Aires y 64% para el resto.
Los impuestos sobre el costo son:
- Impuesto a las Ganancias (Resolución 4815/2020) del 35%
- Impuesto a los sellos (para cargos con tarjeta de crédito de CABA) del 1,2%
Otro dato para tener en cuenta es que en marzo se vienen varios incrementos y ajustes de precios en diferentes servicios básicos. Mientras, para lo que es el entretenimiento como el cable, internet y la telefonía móvil ya febrero nos dio menos dulzura y más agridulces.