Metas de tipo de cambio e inflación:
Furiase: "El presupuesto es optimista en la cotización del dólar, que lo prevé planchado, para esto es necesario que el Gobierno genere y coordine ingresos de capitales, que tenga credibilidad en el mercado, y que esto permita tener el dólar planchado. Pero esto, a su vez, tiene dos condiciones más: que el FMI te blinde todo el programa financiero, y por el otro lado también requiere surfear el riesgo político. La inflación va a depender del dólar, si logran tenerlo planchado pueden mostrar una inflación desacelerando fuertemente. Pero las otras variables para ver cómo se desarrolla la inflación van a ser las paritarias y las tarifas".
D'Attellis: "La menos cumplible de todas las metas es la del tipo de cambio, es ridículo porque implica un promedio mucho más bajo del que tenés hoy. Otra cuestión imposible es la proyección de inflación de 23 % para todo el año, porque implicaría una desaceleración que es incumplible; además si estás proyectando una devaluación de menos de 10% con una inflación que más que la duplica estás planteando una situación de pérdida de competitividad".
Mora Alfonsín: "Pensar en un dólar a 40 es que la futura ancla inflacionaria prevista es el tipo de cambio. Prevén que la inflación, de esta manera, bajaría dramáticamente del 42% de este año al 23%, pero tenés una fuerte apreciación y subirían las presiones para correr el tipo de cambio. Hay que pensar, también, que Argentina viene mostrando una gran fragilidad ante shocks externos, entonces para que no se mueva el tipo de cambio deberíamos estar blindados ante estos factores".
Impacto del pago de intereses de deuda:
Furiase: "Juega a favor que ahora tenés el mercado cerrado y tenés el financiamiento del Fondo, que tiene un costo financiero por debajo de lo que saldría colocar deuda en el mercado, pero ya los intereses están en una zona de 2,5 % del PBI, entonces el Gobierno tiene que llevar equilibrio fiscal alto en intereses para que no se le acumule tanto vencimiento por la carga de intereses y que buena parte está en dólar. Por eso de esto también depende que se estabilice el dólar".
D'Attellis: "Puede empezar a complicar el panorama económico porque tenés una carga muy fuerte de intereses que está basado en ese supuesto irreal de la estabilidad cambiaria. Si a eso le sumás una devaluación más fuerte, la carga de intereses de la deuda te explota porque la deuda contraída en los últimos dos años fue casi 80 por ciento en dólares".
Mora Alfonsín: "Cuando uno empieza a ver los perfiles de intereses después del 2020 y hacia 2021, uno empieza a ver fuerte peso de los intereses en la cuenta corriente. Ahí habrá que ver cómo son las condiciones de generación de divisas de la Argentina en ese momento o si tiene capacidad de que refinancien la deuda, si los intereses son muy pesados. Si nosotros tenemos condiciones económicas complejas y tenemos que tomar deuda para pagar intereses de deuda, sería un mal escenario".
Consumo:
Furiase: "El Gobierno apuesta que te desacelere la inflación el dólar planchado, por lo tanto es una apuesta a que lo que va a dinamizar la economía es la inversión y las exportaciones. De todas formas, un número de inflación de 23% es optimista, pero cumplible si realmente logran contraer el dólar".
D'Attellis: "Para estimular el consumo tenés dos herramientas, recuperar el poder adquisitivo de los salarios, por lo que tendrían que permitir acuerdos más altos que compensen; y la otra herramienta es el crédito, y acá hay otro problemas, porque la tasa de interés está por las nubles, está comprometida la cadena de pagos, hay un problema liquidez muy fuerte en los bancos y un aumento de la mora por incobrabilidad, y hay que sumarle que hay una salida por goteo de los depósitos en dólares. No veo ninguna posibilidad de recuperación del consumo".
Mora Alfonsín: "Se espera que empiece a rebotar la economía en el segundo trimestre del año que viene, en parte por el efecto de las elecciones. Hay ciertos elementos que permiten sospechar no que se crezca sosteniblemente, pero sí en un rebote amparado en que la base que se deja de 2018 es muy baja. Cuánto va a pesar este rebote en las cuestiones de consumo va a depender muchísimo de las negociaciones paritarias y de las expectativas que se generen".