Si bien la Ley de Presupuesto de 2019 confeccionada por el Gobierno aspiraba a una meta anual de 23%, los funcionarios oficiales ya habían desistido de este número en enero. Pasaron cosas.
El último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), que publica el Banco Central y promedia las expectativas de 50 consultoras privadas, estimó la inflación anual en 36%. Ese dato se preveía antes del anuncio de ayer, difundido por el INDEC. Según el REM, publicado el pasado 3 de abril, la inflación de marzo iba a ser un punto más baja.
Hay otras estimaciones. Si tomamos la encuesta que realiza la Universidad Di Tella que mide las expectativas de inflación, se observa que el índice trepa al 40% en 12 meses.
En estos gráficos presentados más abajo, planteamos distintas hipótesis. Es necesario aclarar que hay situaciones puntuales que indican que es poco factible que, por ejemplo, la inflación se mantengan en niveles como los de marzo. Pero nunca se sabe. El contexto de incertidumbre política de cara a las elecciones impone ruidos constantes.
La liquidación de los agroexportadores y las subastas diarias del BCRA de los US$ 9600 millones que aprobó el FMI para ese fin, hacen pensar que se podría alcanzar una relativa pax cambiaria.
La estabilidad del dólar y la merma en los aumentos de tarifas deberían hacer decaer la inflación. El Gobierno anuncia medidas para dar batalla, pero no podemos -naide puede- adelantar los resultados. No obstante, quisimos jugar con los números de los pronósticos y bocetar panoramas eventuales. Algunos pueden ser improbables, de ciencia ficción o utópicos.
Como dijimos, en los primeros 3 meses del año el aumento de precios fue de 11,8%. Como ejercicio casi de ciencia ficción, pensemos qué pasaría si la inflación se mantuviese fija los 9 meses que quedan:
Ahora, pensemos la cuenta al revés: para que la inflación sea de 36% anual (según la expectativa de las consultoras privadas que releva el BCRA), ¿cuánto tienen que aumentar los precios si asumimos distintos escenarios?
Por ejemplo, en el REM se publica el promedio de 50 estimaciones privadas para la inflación de cada mes para los próximos 7 meses. Suponiendo que esos valores se vuelven realidad, la inflación en los otros 3 meses del año debería ser del 1,7% para que la anual cierre en 36%.
Algo similar sucede si la inflación vuelve a ser de 4,7% en abril. Para cerrar el año con una inflación del 36%, el aumento de precios mensual de mayo a diciembre debería ser de 1,9%.
Por último, si la inflación se mantiene en 4,7% mensual hasta julio, los otros 5 meses, la inflación mensual debería ser de 0,25% para que la anual sea de 36%.