Industria automotriz

VW frena tres semanas una planta por escasez mundial de semiconductores

Qué sucederá con los trabajadores de la empresa y por qué faltan estos elementos clave para la producción de vehículos.
Guillermo Laborda
por Guillermo Laborda |
VW frena tres semanas una planta por escasez mundial de semiconductores

La escasez mundial de semiconductores llegó a la Argentina: la planta de Volkswagen en Córdoba se cierra por tres semanas y la parada se aprovechará para hacer uso de las vacaciones pendientes. La suspensión de operaciones se hará del 5 al 25 de julio. La empresa informó en una misiva a sus proveedores que “debido a la crisis mundial que afecta el suministro de semiconductores en toda la industria automotriz, no habrá actividades productivas en el Centro Industrial Córdoba”. Como la planta cordobesa es 100% exportadora, se ve afectada.

¿Qué son los semiconductores? Son los chips y otros elementos que se hallan en una placa electrónica compuesta por semiconductores, que permiten o no el paso de la electricidad. Hoy los vehículos son casi computadoras y estos materiales son esenciales en la fabricación.

Desde el inicio de la pandemia, los consumidores comenzaron a aumentar fuertemente sus compras de computadores y otros productos electrónicos, lo que se constituyó en una pesadilla para otras industrias como la automotriz.

El trabajo a distancia y la educación virtual hicieron que trepara a niveles inimaginados la demanda de PCs, tablets, celulares y monitores, por ejemplo. Los semiconductores empezaron a escasear y se produjeron cuellos de botella en su producción con faltantes en los grandes centros. Apple no pudo fabricar los Iphone que el mercado le demandaba: su CEO, Tim Cook, señaló semanas atrás a la agencia Reuters que la demanda de semiconductores estaba “muy ajustada”.

En febrero, General Motors suspendió operaciones en Estados Unidos, México y Canadá. Esta cuestión le podría generar US$ 2.000 millones menos de utilidad este año, según afirmó su CEO, Mary Barra. La semana pasada, por su parte, Volvo anunció que el faltante mundial de semiconductores obligaba a frenar la producción de camiones.

De esta manera, la industria automotriz argentina debe lidiar con un fenómeno mundial derivado del COVID-19. Inicialmente, una suspensión de la producción de una planta en nuestro país se asocia a la reticencia del gobierno en autorizar importaciones o giro de dólares o bien en cuestiones gremiales. En esta oportunidad, esto no fue la raíz del problema: se trató de los faltantes mundiales de semiconductores, algo que puede extenderse por seis meses más como mínimo.