Sin embargo, un número de Directores cuestionaron la posibilidad de aplicar este tipo de medidas en un contexto en el que uno de los objetivos clave del programa era restablecer la confianza del mercado.
Los Directores también reconocieron que el énfasis que tuvo la apropiación (ownership) del gobierno también puede haber llevado a pronósticos demasiado optimistas, lo que debilitó la solidez del programa.
A su vez reconocieron que el préstamo otorgado a Macri generó riesgos financieros y de reputación considerables para el Fondo y subrayaron que una mejor comunicación por parte de las autoridades del macrismo podría haber potenciado el efecto catalizador del programa.
"Un mayor reparto de financiamiento podría haber generado un apoyo más amplio de la comunidad internacional y más confianza", destacaron.
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La argentina negocia con el FMI en un clima de inflación e incertidumbre mundial (Foto: Archivo)
¿Para qué servirán estas observaciones de cara a la actual negociación?
Los Directores destacaron varias lecciones que servirán para los programas respaldados por el Fondo:
-Es esencial que incorporen supuestos realistas.
-Los programas deben adaptarse a las circunstancias de cada país, incluidas las consideraciones de economía política, lo que podría implicar el uso de medidas no convencionales, cuando sea poco probable que las políticas macroeconómicas estándar den resultados.
-El análisis de los riesgos que subyacen a las principales evaluaciones realizadas al aplicar el Marco de Acceso Excepcional deben exponerse claramente y comunicarse a la Junta de Directores.
-La apropiación, que debe entenderse en un sentido social más amplio y no debe impedir una evaluación sincera de posibles opciones políticas y resultados de programas mejores.
-La comunicación externa eficaz es esencial para garantizar la aceptación adecuada a diferentes niveles y el efecto catalizador previsto. Por último, es necesario un reparto adecuado de la carga cuando se establecen acuerdos de acceso excepcionales.