Inés Estévez criticó desde su cuenta de Twitter a aquellos que cada noche a las 21:30, luego del aplauso que se escucha desde la mayoría de las casas para reconocer el trabajo del personal de salud, deciden salir a los balcones a golpear cacerolas para pedir que los políticos se bajen los sueldos y ayuden con ese dinero a afrontar la crisis sanitaria que atraviesa la Argentina por el coronavirus.








