Bonafini habló en el acto de Plaza de Mayo escoltada por aliados “transversales” del Frente de Todos como Amado Boudou, Roberto Baradel, Daniel Catalano (de ATE) y el intendente de Ensenada, Mario Secco, que brindaron discursos en la misma óptica rupturista con el FMI.
Secco fue incluso un paso más allá: “Tengo diferencias con colegas, pero las dejo de lado porque son chiquitas al lado de Macri y toda su puta cría. Que se escuchen las voces del pueblo, nosotros no timbreamos, somos parte de esa gente que lucha todos los días. Mi respeto es a la que me conduce que se llama Cristina Fernández de Kirchner".
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El contenido de aquellos discurso enrareció el clima entre los dirigentes y militantes presentes, que se preguntaron si ese era el momento de plantear tales críticas. De hecho también hubo confusión respecto de la presencia de Alberto en la plaza: llegaron a anunciar que se presentaría, pero algo en el camino lo hizo cambiar de opinión. Este lunes la nueva "portavoz" Gabriela Cerrutti desmintió que Alberto haya tenido pensado ir a la Plaza.
De todos modos, la cúpula del Frente de Todos estuvo bien representada con la asistencia del gobernador Axel Kicillof, los candidatos Victoria Tolosa Paz y Leandro Santoro, y ministros del gabinete nacional que se apresuraron a leer la convocatoria como un “respaldo” al binomio presidencial.
Pero las Madres de Plaza de Mayo sintieron el apoyo de las otras organizaciones por haber sido las primeras que convocaron pese a que el aparato oficial había definido sumarse a la marcha de la CGT de este lunes para no afectar el Día de la Madre.
La trayectoria
La advertencia de Bonafini no es más que una postura extendida y de arrastre en el kirchnerismo: el bloque de senadores, con Oscar Parrilli a la cabeza, ya cruzó más de una vez las negociaciones oficiales con comunicados de dudosa disciplina, y Cristina y Máximo Kirchner vienen alertando sobre los riesgos de pagar la deuda en cada una de sus intervenciones, como la ex presidenta hizo el sábado. Interna a cielo abierto.
Otro que eligió encender la mecha en la previa de la movilización fue Luis D’Elía, que suele cuestionar lo que considera un estilo “moderado” del Gobierno y advirtió ahora que Alberto “tiene que decidir si quiere ser De la Rúa o Kirchner”. Difícil conciliar después de estas clase de críticas.
El respaldo de Cristina Kirchner a Alberto Fernández
El respaldo de Cristina Kirchner a Alberto Fernández
“Elegir ser Kirchner significa confrontar con una serie de cuestiones con los factores de poder. Ellos quieren que Alberto sea De la Rúa y nosotros queremos que sea Kirchner", dijo en Radio 10, apelando a la división más básica del manual populista.
También estuvo en la Plaza, mezclado entre las bases, el camporista Andrés “Cuervo” Larroque, uno de los principales agitadores de la “rebeldía” que llevó a muchos sectores del Frente de Todos a marchar el domingo cuando Manzur había definido que el PJ se sumaría a la marcha de la CGT de este lunes.
En la semana previa, Larroque había advertido que la militancia quería expresarse el 17 de octubre y que él iría igual a la plaza (aunque hoy sea ministro de Desarrollo de la Comunidad bonaerense, el “Cuervo” es un dirigente de sobra experiencia en la zona sur de la Ciudad).
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Larroque le contestó a Guzmán por el déficit fiscal: "No es tiempo de amarretear" (Foto: Telam).
Esa declaración de intenciones dio lugar a una masa de organizaciones del kirchnerismo duro que resolvieron marchar este domingo y sumarse al acto de las Madres, lo que obligó a Alberto a terminar convocando, desde su doble rol de presidente y jefe del PJ, a que la gente cope las plazas de todo el país.
Como ya se señaló en esta columna, ese desafío abierto del kirchnerismo anticipa la pelea que se viene en el peronismo después de las elecciones, un período incierto y para el que se avizora un fuerte debate interno sobre el rumbo de los dos años que quedan de mandato.
Después de la puesta en escena “transversal” de este domingo, el peronismo tradicional -más cercano al Presidente que al ala kirchnerista de la coalición- hará hoy su propia demostración de fuerza con la marcha de la CGT al Monumento al Trabajo, fijada para las 14 en el Bajo porteño, donde se leerá un documento de apoyo al Gobierno bajo la consigna "Producción, Desarrollo y Trabajo". Ahora es el turno de los ortodoxos.