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El Boca de Russo: un Boca con nuevos modos

Hugo Balassone
por Hugo Balassone |
El Boca de Russo: un Boca con nuevos modos

Boca con nuevos modos. Presentación anunciada de Miguel Ángel Russo, sin Riquelme en la foto para no desviar la centralidad. Vuelve como todos sus antecesores campeones de América. Faltaba el retorno de Miguel. Cuando parecía que su carrera declinaba, superando un cáncer de próstata, le llega una reparación histórica. Su salida aquella vez fue luego de perder con el Milan en la final del Mundial de clubes. Tiempos donde Boca se acostumbraba a ganar en esas grandes citas.

Russo ya declara como Boca necesita. Si algo se le reprochó a Alfaro más allá de su forma de juego ha sido su incontinencia verbal, y con ella las promesas incumplidas. Es que en el mundo Boca es necesario que los entrenadores sepan comunicar. Russo dice los justo y necesario. Nunca va a proponer a Tevez como su emblema. Tal vez expresará el respeto que su trayectoria merece. Dicho de ese modo, las interpretaciones no se vuelven en su contra.

El nuevo club tiene suspicacias sobre una gestión anterior que parecía impoluta. Reclamos de una auditoría sobre números que parecían contundentes en función de las cifras en las que Boca pudo vender en los últimos años. ¨Se vendieron jugadores por 55 millones de dólares y hoy en caja hay 5. Se cobraron adelantos por 13 millones de dólares, dinero que tenía que entrar en 2020¨, denunció el presidente Ameal.

Riquelme y su staff en la búsqueda de aquellos pocos pero precisos refuerzos que necesita. Se apunta al chileno Mauricio Isla y hasta el sueño de Paolo Guerrero. Y un mediocampista central que marque el pulso del equipo, condición que no pareciera reunir a criterio de Russo, Iván Marcone.

Una de las primeras decisiones de gestión que puede resultar controversial será definir la continuidad de Carlos Tevez. Riquelme quiere que Carlitos sea tratado con el respeto que la anterior dirigencia no tuvo con él y que precipitó su retiro de la actividad. Seguramente Russo deberá ser todo lo sincero que no fueron con el Apache los técnicos anteriores. Determinarle su importancia en el equipo a esta altura de su carrera, le aclarará el panorama para elegir seguir o marcharse.

El nuevo orden del club busca tener una impronta moderada, menos ruidosa. A Riquelme los pasos le gusta darlos sigilosamente. Anunciar lo cerrado sin novelas del verano ni rumores que generen falsas ilusiones. Su nuevo poder en el fútbol hace ruido sólo desde su presencia, por eso optará por intentar pasar inadvertido. Aunque Boca siempre duerma con la luz encendida.