Cómo venía el tema. La elección de Qatar, un rico país gasífero, por parte de la FIFA fue uno de los desencadenantes de la grave crisis que sacude a esta institución desde 2015. En octubre de ese año, Joseph Blatter, ex titular de la entidad, acusó a Francia: según él, hubo "un acuerdo diplomático" para que los Mundiales de 2018 y 2022 tuvieran lugar en Rusia y Estados Unidos, pero este plan fracasó por "la interferencia gubernamental de Sarkozy".