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Homosexualidad en el fútbol argentino, un tema de debate

Homosexualidad en el fútbol argentino, un tema de debate
Homosexualidad en el fútbol argentino, un tema de debate

La homosexualidad en el fútbol argentino como tema tabú.

La homosexualidad en el fútbol argentino simula ser un tema tabú o de polémica. En el país, son muy pocos los futbolistas que, abiertamente hablan de su orientación sexual.

Hasta el momento la AFA no propuso ninguna política que multe o sancione a los jugadores con comportamientos homofóbicos. Tampoco existen planes orientados a la educación de los clubes en materia de diversidad, inclusión y respeto sexual. En este contexto, las normas y la educación quizás sean las herramientas para derribar el tabú sobre la homosexualidad en el fútbol argentino.

Discriminación

A nivel mundial, el 19 de febrero es la fecha en que se festeja el Día Internacional contra la Homofobia en el Fútbol. Todo comenzó a raíz de un hecho de discriminación homosexual. Justin Fashanu fue el primer futbolista de élite en reconocer públicamente su orientación gay en el año 1990. Luego de esta declaración, el jugador fue expulsado de su equipo y eso sería solo el principio. Recibió burlas de sus compañeros de equipo, incluido el mismo director técnico. Después de ese episodio, no volvió a ser contratado por ningún equipo. Tras la destrucción de su carrera profesional, una acusación falsa de violación e inmerso en una gran depresión por lo ocurrido, se quitó la vida en 1998.

El primero

Frente a este contexto social, 22 años después, por primera vez un jugador argentino habló de su sexualidad. Nicolás Fernández, arquero de General Belgrano de La Pampa publicó en su Facebook “Soy feliz. Gracias a quienes lo entienden. Y perdón a quién no. Un género no determina nada y mucho menos habla de quién soy como persona. Estoy enamorado y sí, de alguien de mi mismo sexo”. Este mensaje lo convirtió en el único futbolista del país en decir que es gay.

El ambiente

En una entrevista que le concedió a goal.com, el Monito Vargas, crack de Vélez, comentó porque es difícil hablar de sexualidad en el fútbol. Su testimonio tuvo un tinte autocrítico y describió cómo reaccionan los futbolistas en el ambiente: “No me gusta que sea tan homofóbico el fútbol y quizás hago muchísimas veces chistes homofóbicos. Pero es un chiste muy común y muchas veces yo intento pertenecer, quizás. Y mismo el entorno o estar todo el día te hace ser así. Cuando quise ser distinto no gustaba, me criticaban mucho, me molestaban, entonces hoy en día no me aparto totalmente, me relaciono cómo se relacionan ellos”.

Esta concepción de la sexualidad no genera un ambiente propicio de diálogo ni respeto para que, cada jugador, pueda blanquear su orientación.

Además, es cierto que en Argentina existe un concepto cultural de macho argentino que, con el correr de los años se asentó peyorativamente en el deporte. Los mismos técnicos y jugadores incentivan la intolerancia. Daniel Passarella respondió que no convocaría a un futbolista homosexual para la Selección. En otra entrevista, Carlos Tevez se refirió a su hijo: “A Lito yo lo llevo al barrio conmigo. Es chico todavía, pero imaginate… La madre, los abuelos, el único varón, ¿viste? Si no lo llevo al barrio a que le den un par de cachetazos, está ahí de doblar la muñeca".

En el mundo, FIFA tomó cartas en el asunto y comenzó a multar económicamente a las federaciones de fútbol por comportamientos o cantos homofóbicos (la AFA acumula varias en competencias internacionales). Este es un claro reflejo de que a nivel nacional e internacional la homofobia está muy presente en las canchas y esto es algo que debe modificarse.

“Hay que abrir un poco la cabeza”, dijo Daniel Osvaldo. "Hay que aprender del fútbol femenino”, afirmó Jorge Valdano; y Antoine Griezmann expresó: "La homofobia no es una opinión, es un crimen". En sumatoria a estos testimonios de apoyo, Nahuel “Patón” Guzmán marcó la diferencia al teñirse el pelo con los colores de la comunidad LGBT en un partido de Tigres en el fútbol mexicano. "Ojalá haya más gestos como ese", comentó Bernardo Vleminchk, capitán de Los Dogos.

Un poco de historia

Según la página de cultura del Gobierno, el 2 de julio de 1992 se realizó la primera marcha del orgullo gay-lésbico-trans, en la Argentina. Alrededor de 300 personas fueron parte de la movilización. Quienes estuvieron allí, se manifestaron llevando máscaras de cartón para evitar ser reconocidos o que se divulgue su identidad.

Luego, no fue hasta el 15 de julio 2010 que se avaló el matrimonio igualitario permitiendo que, personas del mismo sexo, se desposen. Argentina se convirtió en el primer país de América Latina en reconocer este derecho.

Como se puede observar, los movimientos LGBT llevaron manifestando sus pedidos durante años. Con el tiempo y la aceptación, se cayó la barrera de la vergüenza o pudor y la homosexualidad empezó a tener nombres y apellidos.

Es importante que, el fútbol como uno de los deportes más masivos del mundo, implemente una conducta distinta en materia de respeto e inclusión. Por supuesto que los clubes y las políticas gubernamentales deben acompañar el proceso para garantizar igualdad. Como ocurre en el fútbol femenino, la homosexualidad está totalmente aceptada.

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