Cuesta analizar lo de Boca anoche porque el equipo de Alfaro resultó víctima de la presión local. Recién en la segunda parte, cuando mermó levemente ese ritmo en la presión, encontró cierto sosiego para salir de ese asedio impotente. Allí encuentra Tévez el remate de la victoria que contó con la complicidad de Unsain. Pero conceptualmente, y sobre todo para la mirada propia de Alfaro, hay poco para capitalizar. No supimos qué futuro tiene la sociedad Zárate Tévez. Si advertimos que por arriba el equipo se mostró más seguro por un buen trabajo de Izquierdoz. Y la mayor certeza, sigue siendo su arquero Andrada, responsable de evitar la caída que se presagiaba en el comienzo.
Ha sido una fecha de paradojas, por esta derrota indebida de Defensa, y porque Racing en el clásico fue sometido en muchos ratos por Independiente. Pero apeló esta vez a su bravura, y esa referencia de Lisandro López, con las buenas tapadas de Arias, lo encontraron a la Academia nuevamente con la punta en soledad.
River mientras dispone de la zurda mágica de Juanfer Quintero, en complicidad con Pratto, pierde soldados valiosos para las batallas más importantes. A Milton Casco, de excelente actualidad no lo tendrá al menos por un par de meses. Boca y River irán decididamente por un lugar en la Copa Libertadores.
Caen técnicos como hojas del árbol en el otoño. En esta fecha se fueron Edgardo Bauza en Central, Marcelo Gómez de Godoy Cruz y Leandro Benítez de Estudiantes de La Plata. Solo 9 equipos conservan los entrenadores con los que arrancaron la Superliga.
Por debajo, Tigre, desde Gorosito, sueña con quedarse. San Martín de Tucumán abatido y Gimnasia con riesgos de complicarse. Todos jugarán con alguna pretensión hasta el final. Racing con el liderazgo de Lisandro López ganó el partido que se debía para aprovechar para consumar su sueño. Aunque el fútbol quede para la próxima.