Emocionante

¡No suma nada! Estalló la guerra entre Menotti y Ruggeri

¡No suma nada! Estalló la guerra entre Menotti y Ruggeri

Qué pasó. Venían tirándose tiros por elevación, pero este mediodía decidieron dejar de decir las cosas sin nombres propios y por eso estalló una guerra dialéctica entre dos apellidos pesados en la Selección Argentina: César Luis Menotti y Oscar Ruggeri. El ex defensor había criticado al mánager de la Selección por no estar cerca del entrenador y del plantel en este difícil momento que atraviesa la Albiceleste.

"No me interesa lo que diga. Ruggeri estuvo 10 años comiendo asados en el predio. Hoy es un periodista, no tiene ningún peso que no sea ese", declaró Menotti en una entrevista con Estudio Fútbol. Las frases del entrenador campeón del mundo en 1978 llegaron a los oídos de Ruggeri, quien desde Río de Janeiro, explotó y volvió a pedir su renuncia.

"No tengo dudas de que va a renunciar, tiene que hacerlo. Hay que ser serios alguna vez, que deje de mentir, es un vago. Menotti tiene que estar ahí para que el técnico le dé las explicaciones de su trabajo. ¿Si no para que está? Hay que estar, hablar y ayudar. Él tiene terrible experiencia, no solo salió campeón del mundo, sino que estuvo dirigiendo por todos lados. Le puede dar una mano a Scaloni porque si no lo tendría que haber echado cuando llegó", arrancó Ruggeri.

Pero las frases del ex defensor fueron subiendo el tono en sus palabras mientras le llegaban las declaraciones desde Buenos Aires. "Que deje de versear y se pare al lado en las conferencias. Siempre terminamos atacando a los pibes y al que está ahí arriba no lo toca nadie. Después tenemos que pagar guita, guita y más guita. Necesitamos actuar rápido porque estamos descendiendo, ya nos emparejaron e incluso hasta nos sacaron distancia. Bancá a los pibes que se están matando en Brasil".

Tal era la bronca del ex campeón del mundo de 1986 que se postuló públicamente en el cargo y hasta lo invitó a un mano a mano en el predio de AFA para limar asperezas mediante un diálogo privado. "Ahora yo quiero agarrar y ayudar. Quiero estar todos los días en Ezeiza desde la mañana hasta la noche como corresponde. No me importa si me va mal, pero sé que me va a ir bien porque me voy a dedicar a esto. Me encantaba ir al predio, era feliz y lo voy a seguir haciendo. Quiero hablar con vos. No te voy a insultar ni agredir, pero siempre te cagaste en el cara a cara".

Y cerró su monólogo con un fuerte mensaje: "Es verso que quiere a la selección. Vos estas ahí para sacar beneficio de la escuela de entrenadores que armaste. Menos mal que no fui porque me habían invitado. Gracias a Dios tuve a Carlos Bilardo como entrenador, a él lo tengo allá arriba porque me enseñó a mirar a la cara y a decir la verdad, no como tu verso de la pilcha y la valijita".

Pero la última palabra la tuvo Menotti, quien desde Buenos Aires no tuvo piedad: "Me voy a quedar en la medida de que todo lo que conversamos se pueda llevar a cabo. Si no se puede, por lo menos dejar establecido lo que quieren cada uno de los responsables de la conducción del fútbol argentino. Pobre, que haga su vida. De vez en cuando es bueno agarrar algún libro. Hay que prepararse un poquito también, ¿no? Para ser cómico hay que prepararse".