Caputo, el poderoso de turno mimado por Comodoro Py
JusticiaEnLaMira

Caputo, el poderoso de turno mimado por Comodoro Py

El gobierno de Mauricio Macri necesita que la Corte Suprema “banque” el ajuste y por eso, a pesar de los “tire y afloje” descriptos por este espacio en las últimas semanas, lo que intenta es seducir a los Supremos en tiempos de crisis y recesión.

Se podría decir que entre Ricardo Lorenzetti y Macri hay un acuerdo de subsistencia y que Comodoro Py es una parte central en esta relación. De ahí, las “negociaciones causa por causa” que se “tejen” y “destejen” constantemente.

Para esta autora, el supuesto pedido del Gobierno al Poder Judicial de “bancar el ajuste” se vincula, por ejemplo, con todas las causas que le cerraron de forma exprés en Comodoro Py al presidente del Banco Central, Luis Caputo.

También con el interés de la Casa Rosada sobre lo que pasa o no pasa con las causas previsionales.

Es llamativa la coincidencia de la aceleración de algunos sobreseimientos, con el desafío de Caputo de desarmar la bomba de las “Lebac” y realizar los pasos necesarios para cumplir con el acuerdo con el FMI.

En la nota “En cinco días, la Justicia le dio tres buenas noticias al ministro Luis Caputo”, publicada en Clarín el 29 de junio, el colega Lucio Fernández Moores hace una descripción de cómo Comodoro Py elige no investigar al ahora presidente del Banco Central.

El juez Luis Rodríguez sobreseyó a Caputo en una acusación de presunto delito en la compra de dólares a futuro al final del gobierno de Cristina Kirchner y su posterior venta luego de haber asumido Macri. El fiscal Carlos Stornelli no apeló.

También el juez Daniel Rafecas archivó otra denuncia por presunta responsabilidad penal en la corrida cambiaria de las últimas semanas. Y la Cámara de Casación, con los votos de Mahiques -ex ministro de María Eugenia Vidal- y Hornos, a favor, y Figueroa en disidencia, confirmó la desestimación de otra acusación por no haberle entregado a una víctima de la dictadura unos bonos licitados en 2003.  

En el año 2016 la justicia exhibió una cara diametralmente opuesta frente al “affaire” dólar futuro. Más allá de culpables o inocentes, es evidente que en algunos momentos los hechos derivados de la política económica son judiciales y en otros no.

De acuerdo con el recuento de Clarín, Caputo tiene al menos media docena más de denuncias en su contra, la mayoría presentadas por el kirchnerista Rodolfo Tailhade.

Hay dos que parecieran avanzar y quizás tenga que ver con que los investigadores no forman parte del juego “Gobierno-Corte Suprema-Familia de Comodoro Py”.

Una es aquella que investigan el juez Sebastián Casanello y el fiscal Federico Delgado acerca del presunto doble rol que jugó Caputo con otros funcionarios en el acuerdo con los fondos buitre en enero de 2016.

Esta denuncia la hizo el abogado Ricardo Barcesat en febrero de 2016 y sigilosamente la justicia avanza sobre los presuntos vínculos de estos funcionarios con los bancos extranjeros que intervinieron en la operación, a cambio de una jugosa comisión.

La otra es la que cuenta Emilia Delfino en Perfil en la que Caputo es denunciado por el fiscal general de Tucumán por supuestos desmontes ilegales realizados por una empresa en la que el funcionario es accionista.

Más allá de estas excepciones, la suerte judicial de Caputo está casi escrita: el Poder Judicial no investiga al Poder Económico.