Es fundamental saber que no todos los alimentos mantienen la misma calidad tras ser congelados. Por ejemplo, mayonesa y lechuga pierden su textura al descongelarse. Por eso, es clave congelar los alimentos en su mejor momento de frescura.
La velocidad también es crucial al congelar. Una congelación rápida evita que se formen cristales de hielo grandes que pueden dañar la estructura de los alimentos. La USDA recomienda esparcir los alimentos en una capa única en el congelador y apilarlos solo una vez que estén completamente congelados.
El congelador actúa como una cápsula del tiempo que preserva los alimentos de forma indefinida a -18 °C. Si bien congelar no elimina microbios, sí frena su crecimiento, manteniendo la seguridad de los productos.
Además, un buen envasado es esencial para evitar la quemadura por congelación, un problema que ocurre cuando los alimentos pierden humedad al estar expuestos al aire frío.
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Estas son las formas más fáciles de congelar y descongelar alimentos. Foto: Internet.
Cómo descongelar comida
Descongelar alimentos es un proceso delicado; si no se hace bien, puede aumentar el riesgo de bacterias. La temperatura ambiente no es una buena opción para descongelar.
Tanto la FDA como la USDA sugieren tres métodos seguros: en el refrigerador, en agua fría o en el microondas. Todos ellos deben evitar dejar los alimentos a temperatura ambiente.
El método más seguro es el del refrigerador, aunque es el más lento, permite planificar mejor, sobre todo para alimentos grandes. Para quienes necesitan rapidez, el agua fría es eficaz: hay que poner los alimentos en una bolsa hermética y cambiando el agua cada 30 minutos.
El microondas también es una opción válida, pero los alimentos descongelados así deben cocinarse de inmediato, ya que algunas partes pueden calentarse y volverse propensas a bacterias. Es ideal para porciones pequeñas que se cocinarán enseguida.
Cómo volver a congelar
La FDA y la USDA permiten volver a congelar alimentos descongelados, pero hay reglas a seguir. Si los descongelaste en el refrigerador, podés recongelarlos sin cocinarlos, aunque podrías perder calidad. Esto es relevante para carnes o pescados, que tienden a perder jugosidad y textura con cada ciclo de congelación. Schneider sugiere no recongelar más de dos o tres veces.
Si usaste métodos rápidos como agua fría o microondas, es necesario cocinar los alimentos antes de volver a congelarlos, ya que estas técnicas pueden hacer que algunas partes alcancen temperaturas que fomentan el crecimiento de bacterias.