Por su parte, Mark Rutte, primer ministro holandés, aseguró que "cautelarmente" suspenderán los vuelos desde Reino Unido hasta el 1 de enero.
"En los próximos días, junto con otros Estados miembros de la UE (el gobierno) explorará otras medidas para limitar el riesgo de que la nueva cepa del virus se introduzca", afirmó el funcionario e instó a sus ciudadanos a no viajar a esa región salvo que sea estrictamente necesario.
Además, el Ministerio de Salud holandés emitió un comunicado alertando sobre la "mutación infecciosa del virus del Covid-19 circula en Reino Unido. Se dice que se contagia más fácil y rápidamente y es más difícil detectarla".
Bélgica, asimismo, informó la suspensión de la llegada de aviones y trenes procedentes del Reino Unido, al menos por 24 horas, según detalló el primer ministro belga, Alexander De Croo.
De todos modos, el primer ministro británico, Boris Johnson, buscó llevar calma al asegurar que "nada indica que sea más mortífero o que cause una forma más severa de la enfermedad" o que reduzca la eficacia de las vacunas, al tiempo que admitió que los datos preliminares sugieren que esta variante es un 70% más contagiosa.