Por eso, internamente, se habla de «renovación dentro del proceso de cambio», que buscó impedir que los espacios de poder vuelvan a ser ocupados por el entorno del expresidente, sector que por esta razón comenzó a expresar quejas desde el inicio de la gestión de Arce.
Actualmente, Luis Arce enfrenta uno de los momentos más críticos de su mandato en medio de una intensa crisis política y económica luego de enfrentar un intento de golpe de Estado en junio pasado.
El enfrentamiento entre Arce y Morales se agravó porque el expresidente denunció que el golpe fue un "autogolpe", con el mismo argumento que la oposición liberal.
¿Cómo sigue el mapa político?
Tanto Arce como Morales aspiran a ganar la presidencia en las elecciones de 2025, siendo cada uno el líder de una facción del Movimiento al Socialismo (MAS). Las luchas internas del partido alimentaron las protestas, sumada a la crisis por escasez de dólares y combustible.
Además, Arce perdió el control de la Asamblea Legislativa tras la fractura del oficialista MAS cuando Morales anunció en 2023 su intención de postularse de nuevo a la presidencia en las elecciones de 2025.
Ya en noviembre de 2023, Arce pronunció un discurso en el que denunció a quienes “sueñan con nuevos golpes de Estado”. No se refirió directamente a ningún político, pero afirmó que “hay quienes apuestan a la guerra contra el gobierno”. También habló de “sabotajes” de quienes “siembran odio y violencia”.
En enero de este año, la ministra de la Presidencia, María Nela Prada denunció que detrás de estos bloqueos se esconde la intención de Evo Morales de imponer una candidatura y perpetuar la reelección indefinida.
En una entrevista que Arce le brindó a la BBC en julio pasado, declaró que "Evo Morales nunca tuvo un Evo Morales de opositor. Nosotros sí lo tenemos”.
También señaló que “Siempre detrás de todos los golpes de Estado que ha vivido nuestro país ha habido intereses por controlar y dominar nuestros recursos naturales” y criticó a su antiguo aliado porque considera que Evo Morales quiere volver a ser presidente “por las buenas o por las malas (…) La terquedad de seguir siendo candidato es lo que está generando todo esto”
Bolivia tuvo problemas en las últimas semanas por una crisis económica debida a la caída de la producción de gas, fuente crucial de divisas.
Se tuvo que reducir las importaciones de combustible y hay escasez de dólares. También aumentó el costo de los alimentos, lo que ha desencadenado protestas. El gobierno atribuye el brusco descenso de la producción a la falta de inversión y exploración.
Pero además, la lucha política entre Luis Arce y Evo Morales paraliza al gobierno y alimenta el malestar social, a lo que se suman los bloqueos que podrían deterner la puesta en marcha de la industrialización que está llevando a cabo el gobierno de Arce.