"Tenemos muchos sistemas de protección y gracias a ellos podemos flexibilizar las restricciones". La frase es una de las que usó la canciller Angela Merkel para explicar cómo Alemania asegura tener controlado el COVID-19.
"Tenemos muchos sistemas de protección y gracias a ellos podemos flexibilizar las restricciones". La frase es una de las que usó la canciller Angela Merkel para explicar cómo Alemania asegura tener controlado el COVID-19.
Se presentó sola en una conferencia de prensa, con la tranquilidad que le da ser física, graduada con un sobresaliente en un doctorado sobre Química cuántica en 1986.
La canciller explicó que si el R(t), la relación de contagios, es de 1,1 entonces Alemania tendrá su pico de actividad sanitaria recién en el mes de octubre.
En cambio, si fuera 1,2, es decir apenas un 20% más, el problema podría adelantarse a julio. Si aumentara al 1,3 (un 30%), se adelantaría a junio.
Merkel expuso con gran claridad la importancia de no descuidarse dado el escaso margen de maniobra. Por eso, destacó los controles, testeos y seguimientos que Alemania hizo desde el comienzo de la pandemia.
Más datos científicos llegaron para ratificar los dichos de Merkel.
Por primera vez, el ratio de infección, que mide el número de personas contaminadas, cayó al 0,7%, según el instituto Robert Koch, la autoridad federal encargada de la vigilancia epidemiológica.
Esto permite asegurar a los científicos que la epidemia se encuentra "bajo control" en Alemania, ya que la curva de contagios está totalmente aplanada. En el mismo sentido, el ministro de Salud, Jens Spahn ratificó que "está bajo control y es manejable".
Alemania, que no optó por un confinamiento estricto, impuso grandes restricciones en todo el territorio, desde el cierre de las escuelas y lugares culturales hasta la prohibición de reuniones de más de dos personas.
"Podemos decir ahora que las tasas de infección han disminuido de manera significativa", destacó el ministro Spahn.
"Otra cifra importante y prometedora es también que desde el 12 de abril hay más enfermos que se recuperan cada día que nuevas infecciones", subrayó el jefe de la sanidad germana.
Por todos estos datos avalados científicamente, el país centroeuropeo se flexibilizará desde el 4 de mayo. Las escuelas e institutos empezarán a abrir progresivamente. Al contrario de Dinamarca, los cursos superiores serán los primeros en volver a las aulas.
Las tiendas de más de 800 metros cuadrados podrán, por su parte, recibir de nuevo a sus clientes.
Los grandes eventos, como conciertos o competiciones deportivas, seguirán prohibidos al menos hasta el 31 agosto. Las concentraciones de más de dos personas están vedadas en los lugares públicos y se debe respetar una distancia mínima de 1,5 metros.
"El modelo hecho sobre la capacidad de testear, monitorear y seguir a personas infectadas fue exitoso", explicó Merkel para posibilitar esta próxima apertura.
Alemania tiene 138.135 infectados, pero solo 4.101 muertes por coronavirus.