Se espera que suceda el sábado

Alerta por un cohete chino fuera de control que podría caer en Argentina

"Si se proyecta en el tiempo, van haber órbitas que pasarán por Argentina", sostuvo Marcelo Colazo, responsable del área ultraterrestre de la CONAE.
China considera una exageración occidental la preocupación por el impacto de los materiales del cohete en la Tierra (Foto: captura de TV).

China considera una "exageración occidental" la preocupación por el impacto de los materiales del cohete en la Tierra (Foto: captura de TV).

Habrá que mirar el cielo el próximo sábado y estar atentos. Es que se espera la caída de los restos del cohete Larga Marcha-5B Y2 que puso en órbita la primera sección de la estación espacial de China. Pese a que los medios de comunicación de ese país informaron que la "mayoría de los escombros se quemarán durante el reingreso a la atmósfera de la Tierra", la NASA y el Pentágono examinan minuciosamente su recorrido.

"Si se proyecta en el tiempo, van haber órbitas que pasarán por Argentina", explicó Marcelo Colazo, responsable del área ultraterrestre de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE), en diálogo con Buenos Días América por la señal de A24. El especialista explicó que, hasta el momento, el área de caída puede darse "entre Bariloche y el norte de Roma" aunque "no se puede predecir el lugar". De todos modos, indicó: "Lo más probable es que se fragmente y buena parte se desintegre. No va a caer como un bloque, pero puede pasar que algunos materiales lleguen a la superficie".

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Analistas espaciales chinos citados por Global Times -medio propiedad del Diario del Pueblo, órgano oficial del Partido Comunista Chino- explicaron que los escombros de los lanzamientos de cohetes que caen de regreso a la Tierra son comunes en el campo aeroespacial, informó la agencia de noticias DPA.

"La afirmación del Pentágono de que los restos del cohete están volando de regreso fuera de control y pueden causar daños si impactan en áreas habitadas no es más que la exageración occidental de la 'amenaza de China' en el avance de la tecnología espacial", señalaron los especialistas.

Se espera que el cohete vuelva a entrar en la atmósfera de la Tierra alrededor del 8 de mayo, y el Comando Espacial de Estados Unidos está rastreando la trayectoria del cohete, informó ayer CNN, citando una declaración del portavoz del Departamento de Defensa de estadounidense, Mike Howard.

Wang Ya'nan, editor en jefe de la revista Aerospace Knowledge, agregó que las autoridades espaciales de China consideraron cuidadosamente el desarrollo de la caída de escombros de cohetes desde la fase inicial de diseño hasta la elección del lugar de lanzamiento, la actitud de despegue del cohete y su trayectoria.

"La mayoría de los escombros se quemarán durante el reingreso a la atmósfera de la Tierra, dejando solo una porción muy pequeña que puede caer al suelo, que potencialmente aterrizará en áreas alejadas de las actividades humanas o en el océano", dijo Wang al Global Times.

Como el vehículo de lanzamiento de China está hecho principalmente de materiales livianos, la mayor parte se quemará fácilmente con el aire denso en la atmósfera después de su reentrada a alta velocidad, explicaron los expertos.

Song señaló que la red de monitoreo espacial de China también vigilará de cerca las áreas cubiertas por el curso de vuelo del cohete y tomará las medidas necesarias si se produce algún daño a los barcos que pasan. Además, dio más detalles sobre el combustible ecológico utilizado por el cohete, que no causaría contaminación del agua si los escombros caen al océano.

China inició una intensa fase de construcción del primer proyecto de la estación espacial del país con el lanzamiento de la cabina del módulo central de Tianhe el pasado 29 de abril. Se estableció una apretada agenda de 11 lanzamientos para los próximos dos años, y para 2022, la estación espacial será se espera que esté operativo.

Marcando la fase final del desarrollo espacial tripulado de tres pasos de China, la estación extensible en forma de T está programada para estar operativa durante 10 años y su vida puede extenderse a 15 años con la reparación y el mantenimiento adecuados, según indicó la Academia de Tecnología Espacial de China.

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