La intensidad del movimiento provocó que numerosos habitantes abandonaran sus hogares y lugares de trabajo. Algunos relataron que los objetos se desplazaron y cayeron dentro de las viviendas. “Lo sentimos con mucha fuerza, derribó cosas de la cocina, pero estamos bien, aunque muy asustados”, contó Rosendo Domínguez, un hombre de 60 años residente en la provincia de Herrera, en declaraciones a la agencia Associated Press (AP).
Los testimonios reflejaron la preocupación que generó el movimiento, especialmente entre quienes se encontraban dentro de edificios cuando comenzó el temblor.
Alerta de tsunami tras el terremoto: qué países podrían verse afectados
El terremoto también encendió las alarmas en las costas del Pacífico centroamericano debido a la posibilidad de que se produjeran alteraciones en el nivel del mar. De acuerdo con los reportes iniciales, se emitió una alerta de tsunami para sectores del Pacífico oriental, mientras que las autoridades de El Salvador comunicaron una amenaza moderada para su litoral.
El aviso contemplaba la posibilidad de que el nivel del mar aumentara hasta un metro durante las dos horas posteriores al sismo. Ante este escenario, los organismos de emergencia comenzaron a seguir la evolución de las condiciones marítimas y las posibles consecuencias del movimiento sísmico.
Evacuaciones y operativos de emergencia tras el fuerte sismo
En la Ciudad de Panamá, numerosos trabajadores salieron de sus oficinas y permanecieron en la vía pública mientras esperaban información sobre la seguridad de los edificios. Los videos difundidos después del terremoto mostraron grupos de personas reunidas en espacios abiertos, en medio de la incertidumbre por posibles réplicas.
En paralelo, los equipos de Protección Civil comenzaron a recorrer las zonas afectadas para identificar eventuales daños en viviendas, comercios e infraestructura. Según los primeros reportes incluidos en la información preliminar, no se habían registrado víctimas ni daños materiales, aunque las tareas de evaluación continuaban.
Las autoridades mantenían el seguimiento de la situación para determinar el alcance del terremoto y establecer las condiciones de seguridad para el regreso de los habitantes a sus viviendas y lugares de trabajo.