Un cable caído, con la sequía y las fuertes temperaturas, entre el origen de los incendios en Almería. (Foto: Reuters)
Las llamas ya consumieron más de 3.000 hectáreas y obligaron a evacuar entre 600 y más de 1.000 personas de distintas localidades y campings cercanos. El operativo de emergencia incluye a más de 400 efectivos, entre bomberos, brigadistas, medios aéreos y unos 200 militares de la Unidad Militar de Emergencias (UME), que continúan trabajando para contener un incendio cuya evolución sigue siendo desfavorable.
Un poste caído, el accidente necesario para encender la tragedia
Las primeras investigaciones apuntan a que el incendio se habría iniciado por la caída de un cable del tendido eléctrico sobre una zona de vegetación extremadamente seca. A partir de ese momento, las altas temperaturas, el fuerte viento y la compleja geografía de la región hicieron que el fuego avanzara a una velocidad incontrolable.
Almería: el peor incendio de la historia
El incendio forestal que arrasa la provincia de Almería ya se convirtió en la mayor tragedia de este tipo registrada en la historia de Andalucía. El fuego, que comenzó el jueves en la zona de Los Gallardos, dejó al menos 12 muertos, ocho heridos -cuatro de ellos de gravedad- y más de una veintena de personas desaparecidas, mientras cientos de efectivos continúan trabajando para contener las llamas.
La tragedia tuvo su peor capítulo durante la evacuación. Según explicaron las autoridades andaluzas, muchas de las víctimas intentaron escapar por caminos alternativos, alejándose de las rutas oficiales de evacuación. Esa decisión terminó convirtiéndose en una verdadera "trampa mortal".
Nueve personas fueron encontradas calcinadas dentro de sus vehículos y otras murieron después de abandonar los autos para intentar huir a pie de las llamas. Gran parte de las víctimas serían ciudadanos extranjeros, principalmente británicos y belgas, que residen o pasan sus vacaciones en esa zona del sur de España.
Los bomberos al límite ante el peor incendio de la historia en Almería. (foto: Reuters)
Un operativo sin precedentes para frenar el avance del fuego
El incendio ya consumió más de 3.000 hectáreas y obligó a evacuar a más de un millar de personas de urbanizaciones, campings y viviendas rurales. En el lugar trabajan más de 450 efectivos, entre brigadistas, bomberos, agentes forestales y miembros de la Unidad Militar de Emergencias (UME), además de numerosos medios aéreos que aprovechan las primeras horas del día para combatir las llamas.
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, expresó sus condolencias a las familias de las víctimas, mientras que el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, reconoció que el incendio presenta un comportamiento "muy complejo" y advirtió que el número de fallecidos podría aumentar debido a las personas que todavía permanecen desaparecidas.
Las autoridades mantienen la investigación abierta para determinar el origen exacto del fuego y reiteraron el pedido a la población de respetar estrictamente las órdenes de evacuación, ya que en incendios de estas características abandonar los recorridos establecidos puede resultar fatal.