Un cable caído, con la sequía y las fuertes temperaturas, entre el origen de los incendios en Almería. (Foto: Reuters)
Las llamas ya consumieron más de 3.000 hectáreas y obligaron a evacuar entre 600 y más de 1.000 personas de distintas localidades y campings cercanos. El operativo de emergencia incluye a más de 400 efectivos, entre bomberos, brigadistas, medios aéreos y unos 200 militares de la Unidad Militar de Emergencias (UME), que continúan trabajando para contener un incendio cuya evolución sigue siendo desfavorable.
Un poste caído, el accidente que desató la tragedia
La comuna de Almería investiga si la caída de un poste como este inició el incendio ante la sequía prolongada, el calor intenso y los vientos. (Foto: Gentileza El país.
La principal hipótesis es de la Guardia Civil y apunta a ese poste que cayó con un cable del tendido eléctrico sobre la vegetación seca junto a la antigua carretera N-340A, en las inmediaciones de Los Gallardos. Ese contacto habría generado las primeras llamas, que se expandieron en pocos minutos favorecidas por las altas temperaturas, el viento y la extrema sequedad del terreno.
Los investigadores centran sus peritajes en determinar a quién pertenecía la infraestructura. Tanto Endesa como Red Eléctrica descartaron que el cable formara parte de sus redes de distribución y aseguraron que se trataría de un tendido privado, sin suministro eléctrico desde hace años, que abastecía antiguamente a una vivienda y a un restaurante hoy abandonados.
Esa circunstancia abre un nuevo frente en la investigación, ya que las autoridades buscan establecer si existió una falta de mantenimiento que pudiera haber provocado la caída del poste o del cable.
El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, afirmó que, si se confirma que el incendio fue provocado por el mal estado de esa instalación, "se exigirán todas las responsabilidades que correspondan".
Un operativo sin precedentes para frenar el avance del fuego
Los bomberos al límite ante el peor incendio de la historia en Almería. (foto: Reuters)
El incendio obligó a evacuar a más de un millar de personas de urbanizaciones, campings y viviendas rurales. En el lugar trabajan más de 450 efectivos, entre brigadistas, bomberos, agentes forestales y miembros de la Unidad Militar de Emergencias (UME), además de numerosos medios aéreos que aprovechan las primeras horas del día para combatir las llamas.
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, expresó sus condolencias a las familias de las víctimas, mientras que el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, reconoció que el incendio presenta un comportamiento "muy complejo" y advirtió que el número de fallecidos podría aumentar debido a las personas que todavía permanecen desaparecidas.
Las autoridades mantienen la investigación abierta para determinar el origen exacto del fuego y reiteraron el pedido a la población de respetar estrictamente las órdenes de evacuación, ya que en incendios de estas características abandonar los recorridos establecidos puede resultar fatal.