Las manifestaciones, en las que participan estudiantes y trabajadores, se concentraron principalmente en las regiones andinas de Pichincha y sus vecinas Cotopaxi (sur) e Imbabura (norte), con alta presencia de indígenas, que representan un millón de los 17,7 millones de ecuatorianos.
Con lanzas en mano, indígenas amazónicos ocuparon temporalmente ayer las sedes de las gobernaciones de las provincias de Pastaza y Morona Santiago (ambas al sureste y fronterizas con Perú), consignó la agencia de noticias AFP.
Las Fuerzas Armadas rechazaron por Twitter "las acciones violentas realizadas por manifestantes" en Pastaza, que dejaron a una persona "con fracturas y heridas múltiples".
En Quito, cerca de mil manifestantes intentaron derribar vallas metálicas que rodean la sede presidencial. A causa del aumento del narcotráfico y la violencia, desde el 30 de abril también rige un estado de excepción por 60 días en las costeras Esmeraldas, Manabí y Guayas. En ésta última hubo protestas ayer.
El principal reclamo de los manifestantes es la rebaja de los combustibles: entre mayo de 2020 y octubre de 2021, el diésel subió 90% (a 1,90 dólares el galón de 3,7 litros) y la nafta común 46% (a 2,55). El gobierno se niega a aceptar su reclamo de reducirlos a 1,50 y 2,10 dólares, respectivamente.