La postura de Trump coincidió con un entendimiento alcanzado con el presidente ruso, Vladimir Putin, para ampliar el suministro de combustible procedente de Rusia hacia Estados Unidos y otros mercados internacionales.
Según los términos difundidos, Moscú entregaría inicialmente 300.000 toneladas de diésel, seguidas por otras 500.000 toneladas durante noviembre. El esquema también contemplaría un millón de toneladas en una etapa posterior y otros tres millones en un plazo breve. El acuerdo se conoció en un contexto de preocupación por el precio de los combustibles y su impacto sobre los consumidores estadounidenses.
El presidente norteamericano cuestionó los ataques ucranianos contra las refinerías rusas.
Mientras tanto, Rusia atravesaba dificultades en su abastecimiento interno de combustible. Durante los últimos meses se habían registrado largas filas en estaciones de servicio y problemas de suministro, una situación vinculada con los ataques ucranianos contra instalaciones de refinación. Precisamente, esas operaciones eran las que Trump pretendía detener mediante su advertencia a Zelensky.
La Unión Europea cuestionó el acuerdo entre Estados Unidos y Rusia
La decisión de Washington generó cuestionamientos desde la Unión Europea. La jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, advirtió que flexibilizar las restricciones sobre las exportaciones de combustible ruso podría proporcionar nuevos recursos económicos a Moscú para sostener su ofensiva militar.
“La suspensión de las sanciones al diésel ruso proporciona a Moscú más ingresos para financiar la guerra. Este no es el momento de bajar la presión sobre Rusia, y Europa no lo hará”, afirmó en un comunicado. De esta manera, la funcionaria marcó diferencias con la estrategia de la administración estadounidense y defendió la continuidad de las sanciones económicas contra el Kremlin.
Por su parte, Zelensky calificó el entendimiento como “injusto” e “impropio de un aliado”, al considerar que permitiría a Rusia incrementar sus ingresos mediante la exportación de combustible. El mandatario ucraniano sostuvo que la medida podría favorecer la continuidad de las operaciones militares rusas, en lugar de contribuir a una solución negociada.
El ataque ruso de este sábado contra la ciudad de Zaporizhzhia dejó al menos 17 muertos (Foto: REUTERS)
Rusia bombardeó Zaporizhzhia y dejó 17 muertos, entre ellos tres niños
En medio de las diferencias diplomáticas, un nuevo ataque ruso contra la ciudad ucraniana de Zaporizhzhia dejó 17 muertos, entre ellos tres niños, y otras 16 personas heridas, según la información proporcionada por las autoridades ucranianas.
La Policía Nacional de Ucrania informó que las fuerzas rusas utilizaron cinco bombas aéreas guiadas contra sectores residenciales de la ciudad, ubicada cerca de la línea del frente. Los proyectiles impactaron sobre edificios habitados y provocaron importantes daños materiales.
Zelensky relacionó directamente la ofensiva con el entendimiento entre Washington y Moscú sobre las exportaciones de diésel. “Hoy Rusia expresó su agradecimiento por el levantamiento de las sanciones a las exportaciones de diésel al lanzar cinco bombas guiadas contra edificios residenciales de Zaporizhzhia”, escribió el presidente ucraniano.
El mandatario también informó que los ataques de esa noche alcanzaron 13 regiones de Ucrania, donde se registraron daños en viviendas, infraestructura y dependencias ferroviarias.
Trump coincidió con un entendimiento alcanzado con el presidente ruso, Vladimir Putin. (Foto: archivo)
Ucrania atacó una terminal petrolera rusa y provocó un incendio
La ofensiva ucraniana también se extendió hacia territorio ruso, donde fue atacada la terminal petrolera Yug Rusí, ubicada en Rostov del Don. La instalación se utiliza para almacenar y bombear combustible procedente de la refinería de Neftezhájinsk y ya había sido blanco de drones ucranianos el pasado 9 de julio.
El nuevo ataque provocó un incendio en el complejo energético. Las autoridades rusas informaron que sus sistemas de defensa aérea derribaron más de 100 drones durante la ofensiva.
El gobernador de Rostov, Yuri Slúsar, señaló que un puente ferroviario resultó dañado, lo que obligó a interrumpir la circulación de trenes en ambas direcciones. Además, seis personas resultaron heridas y se registraron daños en viviendas y edificios particulares.
Frente a las advertencias de Trump, Zelensky defendió la capacidad de Ucrania para realizar operaciones de largo alcance contra objetivos rusos. “Rusia debe entender que tiene que detener la guerra y, para que eso ocurra, debe sentir sus pérdidas”, manifestó.