El drama de la familia real: abucheados y desterrados a días de la Navidad
Los herederos del trono británico dejaron su palacio en Windsor para establecerse en una zona diferente. Pero los vecinos no dejan de protestar por una serie de medidas adoptadas por la pareja real que complican hasta el espíritu navideño del momento.
Nuevos problemas para la familia real británica. (foto: A24.com)
"Queremos tener nuestro árbol de Navidad como todos los años". Parece un pedido familiar, pero la frase esconde una dura pelea entre vecinos. Dos son muy notables. Nada menos que William y Kate Middleton, los príncipes de Gales. Del otro lado, los vecinos de Forest Lodge, el nuevo lugar de residencia para la familia real.
Dejaron su palacio en Windsor, para mudarse en "el barrio", pero en otra zona. Se llama Forest Lodge, ubicada a 5 kilómetros del castillo de Windsor, uno de los lugares favoritos de la Isabel II durante sus 7 décadas de reinado.
La protesta de los vecinos, cada vez más notoria es porque su modo de vida parece amenazado para siempre. Todo por una motivo que no aceptan: la seguridad de la familia de los herederos al trono. Hay un claro choque de intereses, especialmente con Kate Middleton.
Según el príncipe William, Forest Lodge es "el lugar en el mundo". Allí comenzaron su vida en común. El problema que tienen los vecinos es que, por cuestiones de seguridad, se han diseñado caminos reservados para los príncipes de Gales. Primero, porque los vecinos ya no pueden ir por los lugares que tienen cerca.
Y lo peor, ahora que se acercan todos los preparativos de Navidad, tienen una objeción inaceptable: el lugar a donde van a buscar los árboles para la Navidad está en un bosque muy cercano a la casa de los príncipes. Por lo tanto, tienen que tomar obligatoriamente y camino que es alternativo, más largo y peligroso. En resumen, piden que todo vuelva a ser como antes, no importa si los príncipes de Gales se tienen que ir.
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Protestas contra los vecinos reales
Los vecinos de Forest Lodge quieren recuperar su estilo de vida hasta hace unos meses. A 44 kilómetros de Londres, la zona, en el área de Windsor, tiene amplios parques y bosques. Los pobladores suelen usar esos grandes espacios verdes para pasear con sus hijos y con sus mascotas. El toque especial se da en esta época del año. Hacia los bosques van para conseguir los "arbolitos" de Navidad. Una tradición en Forest Lodge. Hasta ahora.
La llegada de Kate y William tuvo dos consecuencias. Una interna y de la que se conocen algunas imágenes. Las reformas a la enorme casona, una mansión. Todo supervisado por la propia duquesa de Cambridge. Pero los problemas para los vecinos está en el exterior. De pronto, se encontraron con todo tipo de obstáculos para ellos. Aparecieron alambrados, vallas, empalizadas y carteles de advertencia.
"Caminos cerrados", "circuitos clausurados", "no pasar", son algunos de los mensajes de los carteles. Están dirigidos a los vecinos específicamente. Ya no pueden pasar libremente por los lugares a los que solían ir antes de la llegada de Kate y William.
Peor todavía, es que el bosque para proveerse del sostén de los adornos navideños está "protegido". Se puede llegar, pero se debe dar una vuelta desacostumbrada. Les alarga el trayecto que conocían de memoria y los manda por un camino que - dicen - es peligroso. El camino es más angosto y sinuoso, lo que ha provocado, en estos pocos días, varios accidentes.
adelaide cottage
De Adelaide Cottage al Forest Lodge. Las mansiones para los príncipes de Gales son un problema para sus nuevos vecinos. (foto: Gentileza House and Garden)
La gota que rebalsó el vaso
Antes de que llegara William con toda su familia a su nuevo hogar, en la otra punta del condado de Windsor, se estableció una zona de exclusión. Con la advertencia de que desafiarla, puede suponer medidas que pueden terminar en fuertes multas, detenciones y hasta la cárcel. Lo que provocó el descontento de los residentes, ya que hay lugares que eran públicos y ahora están vedados para los lugareños. Para hacer un búnker, se levantó una valla de madera para delimitar el bosque y las zonas verdes que rodean Forest Lodge y se instalaron cámaras de vigilancia especiales.
Como las tierras de la familia real están protegidas, la consecuencia fue que extensiones de bosques y paseos quedaron bloqueadas de manera permanente. En 2001, Forest Lodge, tuvo una restauración de 2 millones de dólares. Se restauraron los detalles de época, incluyendo la mampostería original, las cornisas y la decoración del techo de yeso. Los que siguen las noticias de la familia real británica aseguran que fue el heredero en persona quien corrió con los gastos de toda la obra. -Por si fuera poco, la vivienda consta de ocho habitaciones, un lago privado y pista de tenis, uno de los deportes favoritos de Kate Middleton.
arboles de navidad en Lodge
Los lugareños ya no pueden ir a buscar - como cada año - el árbol de Navidad al bosque de Forest Lodge. Por eso, los vecinos protestan contra los príncipes de Gales. (Foto: Gentileza Hola)
El lugar en el mundo de Kate, cerrado para vecinos
William cuenta que la decisión de dejar su antiguo hogar en Adelaide Cottage se debe a la decisión firme de su esposa. Contó que Kate lo define a Forest Lodge como "su lugar en el mundo". El problema es que con esa decisión, la vida de los pobladores de ese lugar cambió de manera radical. Los alambrados y carteles de exclusión han proliferado. Y no vinieron solos, sino con la advertencia de duras sanciones para quienes no lo respeten.